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MODELO TRIDIMENSIONAL DEL TERRENO. APLICACIÓN AL CONTROL DE VOLÚMENES DE TIERRAS REALIZADOS EN LAS OBRAS DE RESTAURACIÓN MEDIOAMBIENTAL DE UNA ZONA MINERA
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Diciembre de 2.000 |
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| Aguilar, M.A.1; Carvajal, F.1; de Haro, J.M.2;
Aguilar, F.J.1; Agüera, F.1 Gálvez, M.J.3
1 Departamento de Ingeniería Rural. Universidad de Almería
2 Departamento de Agronomía. Universidad de Córdoba.
3 I.N.G.E.M.I.S.A |
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| Resumen
En
numerosas obras de ingeniería, el capítulo de movimientos
de tierras tiene un peso específico muy importante en el
presupuesto de la actuación. Es fundamental llevar un control
riguroso de los volúmenes de tierra en desmonte y terraplén,
con el fin de evitar conflictos a la hora de valorar el trabajo
realizado.
En
este trabajo se expone la metodología seguida en el control
de los volúmenes de tierras ejecutados en las obras correspondientes
al proyecto "Restauración medioambiental de la zona
minera del Barranco de la Ana, situado en Peñarroya-Pueblonuevo
(Córdoba)". El cálculo del volumen de tierras
se realizó por comparación de Modelos Digitales de
Elevaciones (MDE), antes y después de la ejecu-ción
de los trabajos de remodelación del terreno.
2. Introducción
El
control de volúmenes de tierras ejecutados en desmonte y
terraplén es una tarea necesaria y de gran interés
en numerosas obras de ingeniería. Todas las explotaciones
mineras existentes en el territorio nacional están obligadas
por la Ley de Minas a entregar una vez al año un conjunto
de documentos, denominados Plan de Labores (de Luis, 1999). Entre
estos documentos se encuentran los planos de la explotación
con los frentes actualizados así como los volúmenes
del material extraído el año anterior.
En
algunas obras de ingeniería los movimientos de tierras pueden
llegar a suponer el 65% del presupuesto total del proyecto. Este
es el caso de las restauraciones medioambientales de antiguas zonas
mineras.
Debido
a la extensión e irregularidad del terreno en estas minas
abandonadas, en las que nos encontramos una topografía caótica
con grandes escombreras y depresiones, el cálculo de volúmenes
resulta complicado y tedioso. El sistema tradicional de levantar
perfiles en el terreno y aplicar posteriormente el método
de la media de las áreas para esos perfiles, llegando así
a un volumen de desmonte y terraplén, no parece ser el más
adecuado para hallar las cantidades de terreno movidas en los trabajos
de restauración. Además, para conseguir una exactitud
razonable, el número de perfiles a generar debería
ser considerable.
Se
propuso una metodología consistente en generar por interpolación
mediante Krigeado, dos Modelos Di-gitales de Elevaciones (MDE),
correspondientes a la situación del terreno original y tras
la restauración medio-ambiental.
La
interpolación mediante Krigeado (Samper y Carrera, 1990)
presenta la ventaja de una gran adaptabilidad a la mayoría
de las superficies topográ-ficas y, en general, es el método
más recomendable en la mayoría de los casos. Se trata
de un método local, exacto y analítico. No utiliza
todos los puntos muestrales ni modifica su cota original, además
de realizar una interpolación geoestadística consistente
en la búsqueda de unos inter-poladores óptimos insesgados
y de mínima varianza. El uso del Krigeado como herramienta
de interpolación para la generación del MDE permite,
una vez seleccionado el semivario-grama que mejor explica la variabilidad
espacial de la cota del terreno (Z), elegir el tipo de malla de
muestreo (Aguilar y col., 1999).
El
objetivo de este trabajo, es exponer la metodología seguida
para el cálculo de los volúmenes de tierras movidos
en la ejecución de las obras de remodelación del terreno
de una antigua mina de carbón. Las fases del trabajo que
nos han llevado a cumplir este objetivo se pueden resumir en:
a)
Comprobación en campo del le-vantamiento inicial, previo
a la realización de los trabajos de movimientos de tierras.
b)
Realización del levantamiento to-pográfico final
tras la ejecución de los movimientos de tierras.
c)
Interpolación de datos no muestra-les. Generación
del modelo digi-tal de elevaciones (MDE) para la superficie final.
d)
Generación del modelo digital de elevaciones (MDE)
para la superficie de partida.
e)
Cálculo de los volúmenes de tierras
ejecutados en obra.
f)
Representación gráfica de los re-sultados.
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Fotografía
1: Situación de la zona minera antes de su restauración
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Fotografía
2: Situación de la zona minera, fase I (restaurada)
y fase II (sin restaurar)
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3.
Comprobación del levantamiento inicial
En
septiembre de 1999 se realizó un levantamiento topográfico
con una Estación Total Pentax PTS-II05, con el objeto de
comprobar la bondad del levantamiento basado en fotografías
aéreas y realizado por Cartofoto del Sur S.L. sobre el que
INGEMISA realizó el proyecto "Restauración de
la zona minera del barranco de la Ana, Peñarroya-Pueblonuevo
(Córdoba) Fase II". La fotografía 1 nos refleja
la irregularidad de la zona minera antes de su restauración.
Dicho
vuelo fotogramétrico se realizó a una escala 1:3.500,
obtenién-dose los puntos de apoyo necesarios mediante un
equipo formado por dos receptores G.P.S. de Trimble Navi-gation
Modelo 4000 SSI de doble frecuencia, trabajando en modo diferencial,
es decir, un receptor fijo y otro móvil. El receptor fijo
se situó en un vértice auxiliar al cual se le dio
coordenadas basándose en cuatro vértices geodésicos
("La Pasada" de la hoja M.T.N. 879, "Caleras"
de la hoja M.T.N. 879, "Maleto" de la hoja M.T.N. 879
y "Peñarroya" de la hoja M.T.N. 879) y el móvil
en los puntos de apoyo. Cada par estereoscópico se apoyó
con un mínimo de cuatro puntos. Aguilera y col., 1999, describen
un levantamiento de puntos de apoyo foto-gramétrico similar
al referido.
Se
realizó una radiación de 25 puntos tomando como estación
una pica enclavada en la cima de la escombrera mayor, desde la que
se tenía una buena visibilidad. Entre los puntos refe-renciados
se encontraban cinco de los utilizados por Cartofoto del Sur como
su apoyo en el terreno para la posterior restitución fotogramétrica.
El resto fueron tomados por su interés para el posterior
replanteo de los perfiles de proyecto o bien por la posibilidad
de ser localizados en el levantamiento original (esquinas de casa,
postes de luz, etc...).
Para transformar las coordenadas X, Y, Z de los puntos medidos en
campo a coordenadas U.T.M se realizó una trisección
inversa (Pothenot) utilizando para ello los puntos de la red de
apoyo fotogramétrico que ofrecían mayor fiabilidad.
Tras
la transformación de coordenadas se comprobaron los errores
cometidos en planimetría y altimetría, variando los
primeros para los puntos mencionados entre 3 y 10 cm y entre 0 y
30 cm en cotas.
Este
primer levantamiento, además de una comprobación previa
del trabajo de Cartofoto, sirvió para establecer una nueva
red de puntos de apoyo para los posteriores trabajos topográ-ficos
a realizar durante las obras.
4.
Levantamiento topográfico final
En
marzo de 2000 se llevó a cabo un levantamiento topográfico
con una estación Topcom de la serie GTS-300 con libreta electrónica,
que contenía 1.300 puntos que modelizaban la superficie final
tras los trabajos de movimientos de tierras. Entre estos puntos
medidos en campo, basándonos en puntos de apoyo del levantamiento
previo, había algunos que definían la situación
de algunos elementos de interés (caminos, sendas, laguna,
tuberías, casetas, etc.) y otros que sólo sirvieron
para completar el conjunto de datos para el proceso posterior de
interpolación de datos por Krigeado.
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Fig.1:
Obtención delascoordenadas X, Y, Z de los puntos
del terreno original.
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| La fotografía
2 pertenece a un vuelo a escala 3.500 realizado en febrero del 98.
En ella podemos apreciar las diferencias en la irregularidad del terreno
entre la fase I (derecha), donde ya se han ejecutado los movimientos
de tierras y la fase II (izquierda) donde aun no se han comenzado
los trabajos. La línea verde representa un camino que separa
ambas fases.
5.
Modelo Digital de Elevaciones final
Conociendo
la cota de un conjunto de puntos medidos, se puede estimar la cota
de puntos adyacentes a ellos, mediante el proceso conocido como
interpolación. Existen diversas técnicas de interpolación
entre la que se ha elegido el Krigeado (Matherson, 1971) por ser
la que mejor representa la variabilidad de superficies topo-gráficas.
La
cota interpolada se obtiene por cálculo de la media ponderada
de un número predeterminado de puntos muestrales. Los coeficientes
de ponderación responden a la tendencia que marca un análisis
previo realizado sobre los puntos muestrales. Esta tendencia es
reflejada por una función denominada semivariograma.
Basándose
en la tendencia observada en el semivariograma experimental, se
deduce el modelo matemático que mejor se ajusta a ellos,
llamado semivariograma teórico. Se ha usado el modelo esférico
por ser el que se ajusta mejor a superficies topo-gráficas
(Aguilar y col., 1999).
El
software utilizado para la obtención del modelo digital de
elevaciones fue el SURFER 6.04 de Golden Soltware (Keckler, 1997).
Se ha obtenido una matriz de 165 filas (eje X) y 167 columnas (eje
Y) a la cuyos puntos se le han ido asignando cotas por inter-polación,
basándonos en los 1.300 puntos del levantamiento inicial.
De
esta forma se obtiene una malla del terreno formada, en nuestro
caso, por celdas de 5x5 m. con su cota, que nos definen fielmente
el terreno. Conviene aclarar que la densidad de la malla interpolada
se puede elegir.
6.
Modelo Digital de Elevaciones inicial
Para
obtener el MDE de la superficie inicial (antes de ejecutarse las
obras de movimientos de tierras) se procedió a capturar los
datos muestrales de un plano de AutoCAD v. 14, realizado por Cartofoto
del Sur. En la figura 1 podemos ver como de la curva de nivel de
cota 524, podemos obtener las coordenadas de 43 puntos que se corresponden
con la situación inicial del terreno.
Los
puntos finales de cada tramo de curvas de nivel (generadas como
po-lilíneas) nos ofrecían la posibilidad de conocer
coordenadas X, Y, Z. Las coordenadas X e Y por su posición
en planta, y la Z por la cota de la curva de nivel a la que pertenecía.
A cada po-lilínea se le asignó la cota de la curva
de nivel a la que representa, definién-dose así el
plano inicial en 3D. Se exportó el fichero de curvas de nivel
co-mo un archivo DXF y este se transformó en un archivo con
formato ASCII. De esta forma se obtuvo un archivo con 40.765 puntos,
que definía la topografía inicial.
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Fig.2:
Superficie 3D generada tras el proceso de interpolación.
Situación inicial.
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Fig.3:
Superficie 3D generada tras el proceso de interpolación.
Situación final.
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Este
archivo sufrió un nuevo proceso de interpolación por
Krigeado que en este caso, más que generar una nueva malla
más densa, tenía como objeto crear una malla de las
mismas características que la inicial (165 x 167) de manera
que se las pudiese someter al siguiente paso, el cálculo
de volúmenes.
En
las figuras 2 y 3 podemos observar las mallas 3D generadas en el
proceso de interpolación. Situación antes y después
de la actuación.
En
la tabla 1 podemos apreciar la variabilidad en los datos generados
para crear los MDE del terreno antes y después de la actuación.
La diferencia en el coeficiente de variación (CV), puede
parecer pequeña, debido a que los valores medios de las cotas
son muy altos respecto a sus variaciones.
En
el proyecto de movimientos de tierras realizado por INGEMISA, los
volú-menes en desmonte eran prácticamente iguales
a los de terraplén para lograr una perfecta compensación
de tierras y no necesitar terrenos de préstamo ni transporte
de ma-teriales a vertedero que aumentarían el presupuesto
de las obras. Todo lo anterior explicaría que las medias
en ambos MDE sean casi iguales.
7.
Cálculo de los volúmenes de tierras
ejecutados
en obra
El
volumen de tierras efectuado en la obra de restauración del
Barranco de la Ana, se calculó comparando los dos modelos
digitales de elevaciones generados al principio y al final de la
obra mediante el programa SURFER. El volumen fue el definido por
el sólido encerrado entre la malla del terreno original y
la malla remodelada.
El
cálculo de estos volúmenes se realiza para cada una
de las celdas de la malla. Cada una de estas define un prisma del
que conoceremos su volumen aplicándole métodos aproximados.
Los métodos que emplea SUR-FER para el cálculo de
volúmenes dentro de cada celda son la Regla Tra-pezoidal,
y la Regla de Simpson. Las mallas poco densas y con muchas irregularidades
son poco recomendables para el cálculo de volúmenes.
En este tipo de redes, los volúmenes determinados por la
regla de Simpson y la trapezoidal varían de forma clara,
siendo esta la indicación de que debemos generar mallas más
densas para alcanzar precisión. Para poder realizar esta
comparación las mallas tienen que ser exactamente iguales,
es decir, que tengan el mismo número de filas y columnas
y que sus límites (coordenadas XY) sean iguales.
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Fig.4:
Topografía inicial. Restitución fotogramétrica
de partida.
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Fig.5:
Red de puntos del levantamiento final. Topografía
tras las obras.
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Aplicando
este procedimiento se llega a un volumen de desmonte de 385.474
m3 y 288.541 m3 de terraplén. La diferencia de 96.933 m3
entre el volumen de desmonte y terraplén se puede explicar
por una variación de la densidad del terreno movido que aumentó
al aplicarse compactación a los terraplenes. Además,
tenemos que tener en cuenta que el terreno original de por si no
estaba muy consolidado ya que se trataba de escombreras de una zona
minera. Según el War Departament de Estados Unidos (citado
por Zurita y col., 1990) el coeficiente de conversión recomendado
para transformar el volumen ocupado por una tierra corriente en
estado suelto a apisonado (que podría ser el caso que nos
ocupa), sería de 0.72. Si le fuera aplicado este coeficiente
al volumen de tierras de desmonte (385.474 x 0.72) nos arrojaría
un resultado de 277.541 m3, que se encuentra dentro de lo estimado
por comparación de los dos MDE.
También
tenemos que tener en cuenta que el volumen de tierras de relleno
que se han vertido en el lago no se ha considerado por no haber
podido tomar puntos de muestreo en esta zona, por lo que queda un
volumen de terraplén indeterminado que no hemos considerado.
8.
Representación gráfica de los
resultados
En
la figura 4 podemos observar la representación gráfica
en el sistema de planos acotados de la topografía inicial,
basada en datos de Cartofoto del Sur S.L. En la figura 5 se representa
la topografía final tras las obras de movimientos de tierra,
así como la red de puntos tomados en el levantamiento final.
La equidistancia en ambas figuras es de 2 m.
Podemos
observar como se han eliminado las grandes irregularidades del terreno
original. Se ha diseñado una red de drenaje de aguas pluviales,
consistente en 5 canales, para evitar la formación de bolsas
de agua en las numerosas depresiones.
En
las figuras 6 y 7 se puede ver una representación isométrica
del terreno antes y después de la actuación. Estas
imágenes se han generado creando un fichero ASCII de coordenadas
X,Y,Z de la matriz de interpolación y convirtiéndolo
en una superficie 3D de AutoCAD v.14, concretamente una 3Dmalla.
Posteriormente se le han dado materiales y luces hasta alcanzar
el resultado deseado. La franja marrón representa el vallado
donde se ha realizado la actuación. Conviene recordar también
que el eje Z (cotas), ha sido afectado de un factor de ponderación
que nos permita observar mejor las diferencias en el relieve antes
y después de los movimientos de tierras efectuados.
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Fig.6:
Representación Isométrica de la situación
del terreno antes de la actuación. Las cotas (ejeZ) están
afectadas de un factor de ponderación para resaltar el relieve.
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Fig.5:
Representación Isométrica de la situación
del terreno tras los movimientos de tierras. Las cotas (eje Z) están
afectadas de un factor de ponderación para resaltar el relieve.
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Fig.5:
Representación Isométrica del terreno. La
superposición de l.os modelos dew elevaciones nos permiten
observar las zonas de desmonte (negro) y terraplén (blanco).
Las cotas (eje Z) están afectadas de un factor de ponderación
para resaltar el relieve.
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| La figura 8 se
ha obtenido superponiendo los dos modelos de elevaciones digitales
del terreno. Se le ha asignado un material a cada una de las mallas,
con lo que podemos observar las zonas donde se ha desmontado (color
negro) y en las que se ha terra-plenado (color blanco).
9.
Conclusiones
La
metodología presentada en este trabajo resulta una forma
precisa y có-moda para realizar el control de los volúmenes
de tierra movidos en obras de ingeniería. Su aplicación
está especialmente indicada en terrenos muy irregulares,
donde los métodos tradicionales resultan demasiado lentos
pra ser aplicados con una precisión media.
La
posibilidad de generar un MDE del terreno tan denso como se quiera
(en este caso 5x5 m.), nos permite elegir una malla acorde con las
necesidades de cada caso. El número de puntos ne-cesario
para la generación del MDE, dependerá también,
del grado de error permitido.
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