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AGOSTO - SEPTIEMBRE ISSN: 1.131-9.100
viernes, 03 de septiembre de 2010
 
ARTÍCULOS
 
 
 
   

BALSASIS, UNA APLICACIÓN INFORMÁTICA PARA EL DISEÑO DE BALSAS

 
Especial - Abril 2.002
Francisco Agüera Vega, Manuel Angel Aguilar Torres, Fernando Carvajal Ramírez y Fernando José Aguilar Torres. Departamento de ingeniería Rural. Escuela Politécnica Superior. Universidad de Almería.
 

 

1. Resumen

La construcción de balsas para usos agrícolas es una actividad bastante frecuente en este ámbito. El uso para el que se dedica este tipo de infraestructura se centra principalmente en el almacenaje de agua, bien para riego o para bebida del ganado, aunque también pueden almacenar productos de deshecho de industrias agrarias, como por ejemplo, alpechín de las almazaras.

La partida movimiento de tierras en un proyecto de esta naturaleza suele representar un gran porcentaje del coste total, por lo que es muy importante hacer un diseño óptimo para que este coste se minimice. Esto requiere llevar a cabo una serie de pruebas con diferentes ubicaciones y geometría de la balsa, y por tanto repetir los cálculos que esto conlleva. En la actualidad no existe en el mercado ninguna aplicación informática específica a tal efecto, con lo que esta operación se hace complicada, haciendo difícil llegar a la solución económicamente óptima.




El objetivo de este trabajo es presentar una aplicación informática desarrollada por los autores que se constituye como un asistente para el diseño de balsas. Permite el cálculo de los volúmenes de desmonte y terraplén que se producirán en su construcción, para una serie de emplazamientos previamente definidos. Estas salidas son introducidas en una función de costes con el objeto de seleccionar la ubicación de la balsa que la minimice. Se expondrá el diagrama de flujo de dicha aplicación, se comentarán algunos de los algoritmos de cálculo empleados, y por último se realizará un caso práctico a modo de ejemplo.

Palabras clave: balsa, movimiento de tierras, modelo digital de elevaciones.

2. Introducción

La necesidad de almacenar agua en el momento que se encuentra disponible para poderla usar a medida que ésta sea demandada, hace imprescindible la construcción de depósitos donde retenerla. En el ámbito rural, las infraestructuras destinadas a este fin deben presentar un coste reducido, acudiéndose en la mayoría de las ocasiones a la construcción de balsas de materiales sueltos (Amigó y Aguilar, 1994). Aunque el fin último de una balsa es almacenar agua, los usos que en agricultura se le pueden dar son diversos: depósito de regulación para riego de cultivos, abrevadero para el ganado, suministro de agua a una agroindustria, o almacenar productos de deshecho, como por ejemplo el alpechín generado en las almazaras (Montes et al., 1999).

La partida «movimiento de tierras» es, por lo general, la más elevada dentro del presupuesto en el proyecto de ejecución de una balsa. Resulta importante, por tanto, optimizar dicho movimiento, con el objeto de minimizar los costes que origina, los cuales están relacionados, entre otros, con la topografía inicial de la zona donde se va a ubicar y la geometría que tendrá la balsa.

Un problema que se plantea en el diseño de obras que impliquen movimiento de tierras es lo laborioso que resulta el cálculo del volumen del material a desplazar, hecho que unido a las limitaciones que normalmente tienen este tipo de obras en cuanto al diseño, dificulta encontrar la solución económicamente óptima.

Actualmente, existen en el mercado diversas aplicaciones informáticas que permiten llevar a cabo el cálculo de movimiento de tierras a partir del modelo digital de elevaciones del terreno original y el de la obra a realizar. Aunque ninguno de ellos está programado especialmente para el diseño de balsas, las herramientas de las que disponen se pueden usar para este fin con más o menos dificultad. En cualquier caso, ninguna de estas aplicaciones cuenta con una utilidad que permita, de manera fácil, cambiar la ubicación de la obra a realizar con el objeto de comparar los costes de ejecución en cada caso y poder así obtener la solución óptima.

La metodología general usada para el cálculo de la tierra a mover consta de las siguientes fases, particularizadas para el caso de una balsa:

1. En primer lugar hay que recopilar todos los datos que describan la morfología del terreno donde se va a asentar (cartografía a una escala adecuada), de la propia balsa (geometría del perímetro y pendiente de las paredes internas), y definir las pendientes de los taludes de desmonte y terraplén que se originarán.
2. Después de decidir la ubicación de la balsa, habrá que representar la morfología que presentará la zona una vez construida.
3. Por último, se calcularán los volúmenes de tierra a mover en las zonas de desmonte y terraplén. Esto se realiza acudiendo a una serie de perfiles de la obra, paralelos entre sí. En función de la superficie de desmonte y terraplén que cada pareja de perfiles consecutivos presente, y la distancia existente entre ellos, se podrá estimar el volumen de tierra a mover (Ayuso, 1983).
4. Si la relación entre el volumen de desmonte y terraplén no es la óptima, habrá que reubicar la balsa y empezar el proceso.

Lo laborioso que puede ser definir las diferentes ubicaciones de la balsa, caso de usar una aplicación informática no específica, y mucho más si se realiza de forma manual, hace que el número de reiteraciones no sea suficiente, no llegando, por tanto, a la solución que minimice los costes ocasionados por los movimientos de tierra.

De lo expuesto hasta ahora, se deduce la necesidad de contar con una herramienta que automatice el proceso de cálculo descrito.
El objetivo de este trabajo es presentar una aplicación informática desarrollada por los autores, que se constituye como un asistente para el diseño de balsas. Permite el cálculo de los volúmenes de desmonte y terraplén que se producirán en su construcción, para una serie de emplazamientos previamente definidos. Estas salidas son introducidas en una función de costes con el objeto de seleccionar la ubicación de la balsa que la minimice. Se expondrá el diagrama de flujo de dicha aplicación, se comentarán algunos de los algoritmos de cálculo empleados, y por último se realizará un caso práctico a modo de ejemplo.

3. Descripción de la aplicación

El lenguaje de programación usado ha sido Visual Basic, versión 5.0 (Microsoft, 1995; Nelson, 1995; Martín, 1997), y funciona en sistemas operativos bajo PC (Windows 95/98 o superior, y Windows NT 4.0 o superior). Al ejecutar la aplicación aparece un cuadro de diálogo que ofrece la posibilidad de trabajar con un proyecto existente o con uno nuevo (figura 1). Después de tomar esta decisión aparece la pantalla principal, mostrada en la figura 2, la cual presenta una zona gráfica, donde se representará el terreno y la balsa a construir, la barra de menús desplegables, desde la que se accede a todas las herramientas que ofrece la aplicación, y la barra de coordenadas, donde aparecerán las coordenadas del punto del terreno en el que se encuentre situado el cursor, cuando se desplace por la zona gráfica.

El diagrama de flujo correspondiente a la aplicación, denominada BAL-SASIS, se presenta en la figura 3. Los datos necesarios para poder llevar a cabo los cálculos son el MDE del terreno donde se asentará la balsa, el contorno de la balsa y pendiente de sus paredes, así como la pendiente de los taludes de desmonte y terraplén, para generar los correspondientes MDEs.


3.1. Generación del MDE del terreno

Existen tres posibilidades para obtener el fichero que contenga la malla con las coordenadas x, y, z que definen el terreno original:

1. Utilizar un fichero que ya lo contenga. Los datos tienen que estar ordenados por columnas, correspondiendo cada una de ellas con la coordenada x, y y z respectivamente. El archivo debe estar escrito en código ASCII. Desde el menú desplegable MDE's, opción Convertir MDE existente, se realiza esta tarea, que consiste en importar los datos existentes y almacenarlos en un fichero de acceso aleatorio con una estructura determinada, encaminada a acelerar los procesos de cálculo posteriores.
2. Utilizar como datos de partida las coordenadas x,y,z, medidas en campo, de una serie de puntos, y a partir de éstas, crear el MDE. Los valores de las coordenadas deben estar almacenadas en un fichero ASCII, dispuestos en una sola columna, con los valores de x, y, z de cada punto escritos uno a continuación del otro. Este fichero debe contar con la extensión DAT y es el que por defecto busca la aplicación en la carpeta correspondiente al proyecto en el que se esté trabajando en la sesión actual.
3. Obtener las coordenadas x,y,z de una serie de puntos del terreno, medidas sobre cartografía existente. Esta forma de operar permite explotar digitalmente información cartográfica que se encuentre disponible en soporte analógico. Para ello, es necesario contar con una imagen ráster (en formato BMP o WMF) del terreno, que se puede obtener escaneando el mapa, y en la que se deben conocer las coordenadas x,y de tres puntos, para poder calibrar posteriormente la imagen. Desde el menú Terreno, opción Cargar imagen, se podrá representar la imagen del terreno en el área gráfica de la pantalla principal del programa. Como en la generación del fichero ráster que contiene a la imagen no existen datos referentes a la escala y además se pueden producir rotaciones de la misma, el paso siguiente será calibrarla, para lo cual se utilizan los tres puntos de coordenadas x,y conocidas, a los que se han hecho referencia anteriormente. Este paso se realiza desde el menú Terreno, opción Calibrar Imagen, que ofrece la posibilidad de utilizar los parámetros de una calibración realizada en una sesión de trabajo anterior de este proyecto, o proceder a una nueva. En este último caso aparecerá un cuadro de diálogo donde se pide que se señalen tres puntos del terreno y a continuación se escriban sus coordenadas reales. A partir de estos datos, el módulo correspondiente establece la relación existente entre las coordenadas del terreno y el sistema de coordenadas interno del programa. Para ello, se resuelve un sistema de seis ecuaciones con seis incógnitas, 4 de ellas relacionadas con la transformación lineal a realizar (escalados, deformaciones, reflexiones y rotaciones), y dos relacionadas con la traslación a efectuar, planteado de la forma que refleja la ecuación 1 (Félez, 1996),
(1)

donde

(x,y) son las coordenadas de los puntos en el terreno, en metros
(X,Y) son las coordenadas internas del programa para los mismos puntos
a, b, c, d son los parámetros relacionados con la transformación lineal
m, n son los elementos relacionados con la traslación
s es el factor de escala dibujo/realidad, el cual se calcula directamente a partir de las coordenadas de los puntos señalados.

La resolución de este sistema de ecuaciones se lleva a cabo siguiendo el método de Gauss-Jordan (Sánchez, 1999). Una vez calibrada la imagen, cada vez que el cursor se desplace por la zona gráfica, aparecerán en la barra de coordenadas las correspondientes al punto donde esté situado. Este proceso de calibración hay que realizarlo cada vez que se cargue una imagen. A continuación, desde el menú desplegable MDE's, opción Crear datos desde la imagen, se marcarán una serie de puntos y se escribirá su coordenada z, ya que la x y la y se calculan automáticamente. La figura 4 muestra el proceso de creación de datos desde la imagen ráster del terreno.


Independientemente de que se siga el proceso 2 ó 3, el siguiente paso será definir la malla equiespaciada en x e y, y obtener la cota de cada uno de sus puntos. Esto se realizará desde el menú MDE´s, opción Terreno, que dará acceso a un cuadro de diálogo donde se fijará el tamaño de la malla, así como el tipo de interpolación a realizar: utilizando todos los puntos para interpolar la cota del estudiado, utilizando los n puntos más cercanos al estudiado, o utilizando los puntos situados a una distancia igual o menor que una prefijada. En cualquier caso, el método de interpolación empleado es el de el inverso del cuadrado de la distancia (Burrogh, 1986).

3.2. Generación del MDE de la balsa

Para poder generar el MDE de la balsa, previamente habrá que definir su geometría. Esto se puede hacer desde el menú Geometría de la balsa, que presenta dos opciones: Cargar contorno y Geometría. La carga del contorno se puede hacer desde un fichero DXF de AutoCAD, versiones 12, 13 ó 14, definido por entidades de punto (los vértices del contorno), ubicados en una capa denominada CONTORNO, introducidos en el orden que marca el sentido de giro de las agujas del reloj, la cual no debe contener otra información. Después se procede a introducir los datos que definen la geometría de la balsa: la anchura de la coronación, altura de resguardo, profundidad útil o volumen útil, y pendiente de cada una de las paredes. Antes de aceptar estos valores se ofrece la posibilidad de calcular el volumen útil para la profundidad dada, o la profundidad que se corresponde con el volumen exigido. Caso de que la geometría definida no sea posible, el programa lanzará un mensaje dando aviso de esta circunstancia. En esta comprobación se calcula el volumen de la balsa utilizando para ello el método de las tongadas (Zurita y col., 1990), consistente en seccionar el vaso de la balsa con planos horizontales equidistantes, y calcular el área encerrada en cada sección, siendo el volumen comprendido entre dos secciones consecutivas, Vk, el dado por la ecuación 2,
(2)

donde

Si, Si+1: superficie de las secciones producidas por los planos secantes i e i+1, respectivamente.
dk: distancia entre dos planos secantes consecutivos.


El cálculo de Si se realiza teniendo en cuenta que el polígono que la determina no tiene, habitualmente, una forma geométrica regular, por lo que no es posible utilizar las fórmulas estudiadas en la geometría elemental (Bosque, 1992). La utilización de métodos indirectos se hace necesaria: se halla el área que existe entre cada segmento lineal y el eje de las abscisas, definido por dos vértices consecutivos. Este área es la suma de un triángulo más un rectángulo. En la figura 5, el área elemental STOT, situada bajo el segmento lineal 1-2, está formada por el área del triángulo T, St, y la del rectángulo R, Sr, que vienen dadas por las ecuaciones 3 y 4, en las que (x1, y1) y (x2, y2) representan las coordenadas de los vértices 1 y 2, respectivamente.
(3)

(4)

El área total entre cualquier segmento lineal y el eje de abscisas viene dado por la ecuación 5.


Prácticamente, este procedimiento se aplica a cada vértice j y el siguiente, j+1, de los que delimitan un polígono. En el caso del último vértice, el primero actúa como siguiente de éste. Siempre se procede en el sentido de las agujas del reloj, por lo que esta consideración debe ser tenida en cuenta, como ya se ha comentado, cuando se define el contorno de la balsa. De este modo se calculan las áreas elementales, alguna de ellas tendrán signo negativo, y establecen las superficies situadas fuera del polígono.


El área del polígono es la suma algebraica de todas las áreas elementales calculadas, tal como se muestra en la ecuación 6, donde n es el número de vértices que tiene el contorno.
(6)


Este proceso de cálculo se inicia a la profundidad indicada por la altura de resguardo y continua hasta alcanzar la profundidad o el volumen exigido. Puede ocurrir que el problema no tenga solución, es decir, que la profundidad o el volumen pedido no se puedan alcanzar. Esto será detectado por el módulo correspondiente cuando se compruebe que la superficie calculada en una sección sea menor que la calculada para una sección situada a mayor profundidad. En este caso, la aplicación ofrece la profundidad y el volumen máximo que se puede alcanzar para la geometría de la balsa. También calcula el volumen perdido por el resguardo.

Para poder realizar los cálculos expuestos, es necesario conocer las coordenadas de los vértices de los polígonos resultantes al seccionar con los planos horizontales. La figura 6 ilustra el proceso de cálculo de estas coordenadas, de la cual se pueden deducir las ecuaciones 7, 8 y 9.

En estas ecuaciones, M y m son los módulos de las paredes adyacentes, mientras que P y p son las pendientes de las paredes adyacentes (P=1/M, p=1/m).
(7) y (8)

(9)

Conocidos P, p (ambos inputs del programa), y deducido gi, como se explica a continuación, el ángulo bi se puede calcular a partir de la ecuación 9, por tanteos sucesivos.
El ángulo existente entre dos lados contiguos en la parte interna de la balsa, gi, se calcula acudiendo a las propiedades de los productos escalar y vectorial (ecuaciones 10, 11 y 12).
(10)

(11)

(12)


En las ecuaciones 10, 11 y 12, v y w son los vectores que definen los lados consecutivos del contorno de la balsa, v=(xi-1-xi, yi-1-y1) w=( xi+1-xi, yi+1-yi). Para determinar el valor de gi hay que tener en cuenta el signo del valor de su seno y coseno, puesto que un mismo valor de la tangente, se corresponde para dos ángulos diferentes. Una vez conocido el ángulo bi, es necesario calcular las coordenadas x,y en la intersección de las paredes adyacentes, situadas a una diferencia de cota Dz. En la figura 7 se han señalado la recta intersección correspondiente al vértice i, y los puntos 1, 2, 3 y 4, cuya diferencia de cota es Dz.


Para conseguir las coordenadas de estos puntos hay que girar, en primer lugar, el lado que une los vértices i e i+1 un ángulo igual a gi, utilizándose para ello la operación descrita en la ecuación 13:
(13)

donde (XG, YG) son las coordenadas del segmento girado. La longitud l de la proyección de un segmento perteneciente a la recta intersección de dos paredes contiguas, cuya diferencia de cota sea Dz, viene dada por la ecuación 14:
(14)

donde m es el módulo correspondiente a la pared que parte del segmento cuyos extremos son los vértices i e i+1. Para ubicar el segmento girado en el punto (Xi, Yi) habrá que realizar un desplazamiento, tal como describen las ecuaciones 15 y 16:
(15)

(16)

siendo Li,i+1 la longitud del lado del contorno cuyos vértices son i e i+1.

A partir de los puntos calculados para comprobar la posibilidad de alcanzar el volumen o la profundidad asignada a la balsa, se genera una nube de puntos que servirán para crear el MDE de ésta. Esta nube está constituida por puntos del segmento recto que une puntos con igual cota y pertenecientes a la recta intersección de paredes contiguas. En la figura 8, los puntos señalados con aspas representan la nube de puntos para el talud que parte del lado del contorno i, i+1. El número de puntos generado depende de la longitud del mismo (aproximadamente un punto cada metro).

A continuación se procede a la creación del MDE del vaso. Previamente se ha tenido que definir la densidad de malla del modelo, desde el menú MDE´s, opción Fijar tamaño de malla. El método de interpolación empleado es el inverso del cuadrado de la distancia. Para evitar que el modelo se curve en el contorno exterior, la nube de puntos generada se extiende más allá de este límite, y una vez generado el MDE, se eliminan los puntos externos a él. A los puntos de la base se les asigna la cota correspondiente, buscando para ello, para cada valor de X de la malla, los valores de Y del contorno de la base, comprobando si la coordenada Y del punto estudiado en ese momento se encuentra entre dicho intervalo. Por ejemplo, en la figura 9, suponiendo que el polígono representado sea el contorno de la base, para X3, en la malla de puntos del MDE, los puntos cuyos valores en el eje de ordenadas sean Y2, Y3 e Y4 tendrán su cota igual a la de la base.

La creación del MDE de la coronación se realiza de manera similar al de la base: se comprueba si el punto de la malla está en el interior y en caso afirmativo se le asigna la cota de ésta.

3.3. Generación del MDE de los taludes de desmonte y terraplén

Como la pendiente de estos taludes se ha fijado en el momento de definir la geometría de la balsa, y el tamaño de malla será el mismo que el asignado para la balsa, en este paso sólo falta fijar el desnivel máximo que podrán salvar estos taludes. Esto se hace desde el menú MDE's, opciones Talud de desmonte y Talud de terraplén. La sistemática para la creación es básicamente la misma que la empleada en la generación del MDE del vaso, con la salvedad de que en este caso no existe coronación ni base. Una simplificación hecha en este punto es que en el talud de terraplén no se ha considerado el acuerdo cónico entre taludes contiguos.


3.4. Definición de la zona de cálculo y los incrementos de variación de cada coordenada


Una vez que se han generado los MDE's de todos los elementos que intervienen en el proyecto, ya se pueden calcular los volúmenes de desmonte y terraplén para una ubicación determinada. El programa permite realizar estos cálculos para una ubicación que se puede fijar desde el menú Cálculos, opción Manual, o definir un área de muestreo donde se realizarán estos cálculos para una serie de ubicaciones, desde el mismo menú, opción Automático. La ventaja de la primera opción es que es mucho más rápida en realizar los cálculos, pues sólo se estudia una posición. Sin embargo, la segunda opción estudia un número más o menos elevado de posiciones, ofreciendo más datos para encontrar la ubicación óptima de la balsa. En la figura 10 se muestra el cuadro de diálogo desde donde se fija la posición de la balsa y aparecen los resultados correspondientes a volúmenes de tierra a mover en concepto de desmonte y terraplén, así como el precio obtenido al aplicar la función de costes implementada. En la zona gráfica aparecerán marcadas de rojo las zonas de desmonte y de azul las de terraplén. Si el cálculo se acepta, los datos relativos a la ubicación y volúmenes se almacenan en un fichero al cual se puede acceder desde cualquier hoja de cálculo.

Para el cálculo del volumen de tierra a mover se toma cada uno de los puntos del MDE de la balsa y taludes, y se estima la coordenada z del terreno a partir de los cuatro puntos de su MDE cuyas proyecciones se encuentren más cerca de las proyecciones del punto estudiado. Comparando las cotas del punto del terreno con la de los taludes o balsa, se podrá conocer si nos encontramos ante una situación de desmonte o terraplén.

El volumen se estima multiplicando la superficie asignada al punto en cuestión (superficie de la malla de los MDE's de los taludes y balsa) por la diferencia de cotas entre éste y la del punto del terreno cuyas coordenadas x,y coincidan con las suyas. La figura 11 esquematiza la forma de llevar a cabo estos cálculos: la figura 11-a) representa la malla del MDE del terreno, indicando la cota de cada uno de sus puntos por una línea de trazo discontinuo. El punto P pertenece a la malla del MDE de la balsa o taludes. Para el cálculo de la cota del terreno en un punto cuyas coordenadas x, y coincidan con las de P se usarán los puntos marcados con una cruz. El sistema de interpolación usado es el del inverso del cuadrado de la distancia. La figura 11-b muestra la cota de P (Zb) y la correspondiente estimada para terreno (Zt); en este caso se en una situación de terraplén puesto que Zb>Zt. El volumen se obtendrá aplicando la expresión (Zb-Zt)xS, siendo S la superficie del cuadrado elemental de la malla del MDE de la balsa o taludes.

El proceso de cálculo rastreando una determinada zona, se ejecuta desde el menú Cálculos, opción Automático. Para poder llevarlo a cabo habrá que fijar una serie de parámetros:

Ventana de cálculo. Es un área rectangular, fijada por el usuario, dentro de la cual se desplazará y girará la balsa.


Rango de variación en Z. Se fijan los valores extremos de cota en los que se permitirá oscilar la coronación del embalse.

Ángulo de rotación. Se fija el ángulo que va a barrer el giro del embalse, así como el centro de este giro.

Incrementos de variación. Se define la cantidad en la que se incrementará el valor de cada coordenada y giro para el siguiente cálculo.

Antes de realizar los cálculos, se presenta un cuadro de diálogo en el que se muestran todos los valores introducidos, con el fin de comprobar que son correctos (figura 12). Si se aceptan comenzará el cálculo. Los resultados parciales de cada uno de ellos (ubicación y volúmenes de desmonte y terraplén, así como el precio) se almacenan en un fichero para su posterior explotación desde cualquier hoja de cálculo.

4. Aplicación práctica

La selección de la ubicación óptima se basará en criterios económicos, condicionados, por varios factores: relación existente entre el volumen de desmonte y terraplén, volumen total de tierra a mover, el tipo de material a desmontar, distancia a la zona de préstamo, etc.

La función de costes implementada en el programa responde al diagrama de flujo presentado en la figura 13.

Esta función hay que definirla desde el código fuente de la aplicación ya que no se dispone de un editor que permita hacerlo, para cada caso, durante la ejecución.

El programa se ha aplicado para el caso de un embalse que se pretende construir en el T.M. de Níjar (Almería), que se va a usar como depósito de regulación para riego. La zona donde se ubicará queda encajada entre dos cauces naturales de agua (figura 14). Las características geométricas de la balsa son:

- Planta rectangular: 159,5 x 105,5 m, en la parte interna de la coronación.
- Anchura de la coronación: 6 m.
- Altura total, desde la solera: 6 m.
- Capacidad, desde la solera hasta 9,5 m sobre ella: 102.028 m3.
- Capacidad total: 110.227 m3.
- Pendiente de las paredes: 40%

Las características geométricas de los taludes son las siguientes:

- Talud de desmonte:
pendiente 100% desnivel máximo permitido: 20 m.
- Talud de terraplén:
pendiente 50% desnivel máximo permitido: 15 m.


El modelo digital de elevaciones del terreno se ha obtenido por restitución fotogramétrica digital, a partir de un vuelo realizado en mayo de 2001. El tamaño de la malla es de 2x2 m.

Para la zona donde se ubicará esta balsa, el estudio geotécnico desveló que el terreno situado a cota inferior a 200 m es de transición, mientras que el situado a cota superior de 200 m es rocoso. Estas características fueron tenidas en cuenta por el programa adaptando el código fuente.

El tipo de cálculo realizado fue automático, utilizando para ello los siguientes parámetros:

- Coordenadas UTM de los vértices inferior izquierdo y superior derecho de la ventana de cálculo:
V1: (580.407, 4.086046)
V2: (580.671, 4.086.046)

- Rango de variación de la cota de la base (altura sobre el nivel del mar):
Z1: 189 m.
Z2: 191 m.

- Ángulo de rotación y centro del giro: 30º, el centro del giro coincide con el centro de la balsa.

- Incremento de variación en los rangos de cálculo:

En x: 2 m.
En y: 2m.
En z: 0,5 m.
Giro: 10º

Definidos estos parámetros, la aplicación se ejecutó, analizándose un total de 4.861 posiciones. El coste calculado varió entre 38.398.731 y 193.6101.41 pesetas. Un total de 300 posiciones arrojaron un coste inferior a 50.000.000 ptas, encontrándose entre ellas cotas de la base comprendidas entre 181 y 190,5 m.

El coste mínimo para cada una de las cotas de base estudiadas, las respectivas coordenadas UTM de 3 vértices consecutivos del contorno correspondientes a cada una de estas posiciones, y los volúmenes de desmonte (roca y tránsito) y terraplén se muestran en la tabla 1.

El esquema representativo del terreno y los taludes que aparecerán después de la construcción de la balsa para cada una de las posiciones descritas en esta tabla, se muestran en la figura 15.

A la vista de la tabla 1, la relación volumen desmonte/volumen de terraplén que minimizó el coste en cada una de las cotas, estuvo cercana 1,28. El análisis de todos los datos mostró que para posiciones donde esta relación no se mantenía, el precio aumentaba de manera notable. Del mismo modo, para valores cercanos a 1,28, también influyó, lógicamente, el valor de la cantidad total de tierra a mover. Esta circunstancia hace difícil encontrar la ubicación óptima con pocas tentativas, lo cual se puede subsanar si se cuenta con una herramienta como el programa presentado.

5. Conclusiones

La utilización de la aplicación informática presentada en este trabajo constituye una herramienta útil para el técnico que se enfrente al diseño de una balsa, puesto que acelera y mejora la operación de búsqueda de su localización óptima, en cuanto al movimiento de tierras se refiere sobre un terreno determinado. Se consigue con ello reducir los costes de la instalación de infraestructuras, aumentando la rentabilidad de la explotación.

El equilibrio entre los volúmenes de desmonte y terraplén no asegura un coste mínimo de esta partida, puesto que hay situaciones en las que, aunque éstos difieran notablemente, la suma total puede ser menor y se acerque más a la relación volumen de desmonte/volumen de terraplén óptima del caso en estudio.

El programa es susceptible de ser mejorado. Por ejemplo, se le podría incluir que tuviera en cuenta los acuerdos cónicos entre taludes planos de terraplén.

El programa es susceptible de ser ampliado. Se le podrían implementar los módulos necesarios para obtener ficheros gráficos, en formato DXF por ejemplo, para poder ser explotados con AutoCAD: planta general, perfiles, etc.

6. Referencias


Amigó, E. y Aguilar, E. 1994. Manual para el diseño, construcción y explotación de embalses impermeabilizados con geomembranas. Consejería de Agricultura y Alimentación. Gobierno de Canarias. ISBN: 84-86840-10-4.
Ayuso, J. 1983. Trazado y cálculo de caminos rurales. Servicio de publicaciones de la Universidad de Córdoba. ISBN: 84-600-3203-5.
Bosque, J. 1992. Sistemas de Información Geográfica. Rialp. Madrid.
Burrough, P.A. y McDonnell, R.A. 1998. Principles of Geographical Information System. Oxford. University Press, Oxford.
Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Levante. 1996. Cuadro de precios. Ingeniería Agronómica y alimentaria. Fundación para la promoción de la Ingeniería Agronómica.
Félez, J. 1996. Fundamentos de ingeniería gráfica. Madrid (España). Editorial Síntesis. ISBN: 84-7738-416-9.
Martín, L y Martin, J.M. 1997. Cómo programar en visual basic. Madrid (España). Prensa Técnica. ISBN: 84-89245-14-2.
Microsoft Corporation. Visual Basic. Manual del Programador. Versión 4.0.
Montes, F; Ladrón de Guevara, E. Y Carranza, P. 1999. Análisis histórico y consideraciones geométricas sobre el diseño de balsas para la eliminación de alpechín. Pamplona- Logroño (España). XI Congreso Internacional de Ingeniería Gráfica. Vol. I. Pp: 529-539.
Nelson, R. 1995. El libro de visual basic para windows. Madrid (España). Ediciones Anaya Multimedia. ISBN: 84-7614-610-8.
Sánchez, L. 1999. Resolución de sistemas de ecuaciones lineales. Dirección de Internet: http://luda. uam.mx/cursoc2/tema3/sistem03. html#inv. Universidad Autónoma Metropolitana. México. Departamento de Sistemas.

 
   
   
   
   
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