FEBRERO-MARZO ISSN: 1.131-9.100
martes, 09 de febrero de 2010
 
ARTÍCULOS
 
 
 
   

IDENTIFICACIÓN Y VALORACIÓN GENERAL DE LAS AMENAZAS NATURALES POR MOVIMIENTOS EN MASA Y POR INUNDACIONES: CASO DE CUATRO CIUDADES IMPORTANTES DE LA REGIÓN NORTE CENTRAL DE NICARAGUA

 
Especial - Octubre de 1999
Instituto Nicaragüense de Estudios territoriales Dirección de Ordenamiento Territorial
 

 

Introducción

El territorio de Nicaragua en su parte noroccidental y norcentral (ver mapa #1 ) fue sometido en su estructura física y humana a una de las pruebas de la naturaleza no registrada en la historia de Nicaragua, el huracán Mitch (agosto-noviembre 1998), cuyos daños materiales y de víctimas sorprendió a los expertos e instituciones locales y extranjeras que velan por la mitigación y prevención de desastres naturales.

Este fenómeno meteorológico que se manifestó con una trayectoria bordeando la costa norte de Honduras y penetrando en la zona norte del Istmo Centroamericano. Su impacto se hizo sentir principalmente en aquellos municipios comprendidos en el área adyacente con respecto a Honduras, en el escudo central y en la región del Pacífico.

Las condiciones físico geográficas, topografía, geomorfología, hidrología, uso actual del suelo se convirtieron en factores favorables para propiciar la inestabilidad de masas, las que presentaron mecanismos de ocurrencia complejos; distinguiéndose deslizamientos, derrumbes, desprendimientos rocosos, coladas, en muchos casos se observó mecanismos combinados de dos o más eventos.

La mayor parte de los movimientos en masa afectaron a la población rural, las áreas productivas y las principales vías de acceso. No obstante las ciudades de la macro región norte central de los departamentos de Matagalpa y Jinotega, sufrieron relativamente daños menores, sin embargo el Mitch dejó al descubierto la fragilidad que tienen aquellos centros poblados localizados muy próximos a macizos montañosos y que requieren para su acometida, investigaciones geológicas, geomecánicas y estructurales, así como es indispensable realizar un estudio detallados de los cuerpos en fase de movimiento que han entrado en fase de aceleración y que muestran un comportamiento impredecible, siendo oportuno también realizar trabajos de auscultación o vigilancia, para establecer una red de monitoreo geodésico.

Ante esta situación resulta difícil de implementar en el corto plazo, acciones donde se considera el estado psicológico de las familias que están asentadas en las siguientes unidades geomorfológicas:

· Planos de inundación
· Planicie de pie de monte
· Taludes
· Terrazas bajas
· Laderas
· Cerros

En resumen este artículo se centra específicamente en el establecimiento de las mallas ambientales urbanas, como acciones operativas llevadas por la población afectada en coordinación con las alcaldías.

OBJETIVOS

OBJETIVOS GENERALES

Presentar una caracterización del impacto del huracán MITCH en los municipios de Matagalpa, Matiguás y Río Blanco del Departamento de Matagalpa y el municipio de Jinotega. Así como establecer en forma preliminar algunas medidas y recomendaciones como pautas que permitan la mitigación y prevención de los efectos que puedan causar los movimientos en masas y las inundaciones.

OBJETIVOS ESPECIFICOS

· Valorar los daños ocasionados por el huracán Mitch y la vulnerabilidad del territorio a los huracanes, inundaciones y deslizamientos.

· Identificar las características físico geográficas que favorecen la vulnerabilidad de los municipios.

· Identificar, valorar y describir los movimientos en masa que amenazan a la población rural y suburbana.

· Evaluar del peligro de los movimientos en masa.

· Valorar las inundaciones en el territorio, provocadas por el huracán MITCH.

Identificación de los municipios priorizados

Generalidades

Los niveles de susceptibilidad de los municipios analizados en la región Norte Central están orientados fundamentalmente al impacto que pueden causar los fenómenos naturales propios de la zona como serían:

Los eventos del Niño y la Niña, sismos, huracanes, inundaciones y movimientos en masa.

Previo a la descripción de estos municipios, es importante destacar que el impacto de los huracanes difieren de un lugar a otro, dependiendo de las condiciones físico -geográficas y en particular debemos diferenciar dos tipos de trayectorias:

· Una trayectoria de los huracanes que impactan sobre la costa Atlántica nicaragüense, se internan al territorio y pierden intensidad con mucha rapidez, dado que se alejan de una de sus fuentes de energía (océanos) y los obstáculos que encuentran a su paso, restan velocidad a sus vientos.

· En segundo lugar el tipo de trayectoria mostrado por los huracanes FIFI (1974) y MITCH (1998), que bordearon la costa norte de Honduras y penetraron a la zona del Istmo Centroamericano, y la presentada por el huracán ALLETA (1982), paralelo a la costa oeste del Istmo centroamericano, suelen ser más peligrosas para algunas zonas de estos departamentos.

Municipio de Matagalpa

Matagalpa hidrográficamente se encuentra en la parte alta de la cuenca de Río Grande de Matagalpa, incursionando a la misma: El río Molino Norte, proveniente del cerro El Picacho; el río San Pablo del cerro El Portillo; el río Corre Viento del cerro La Zopilota y los ríos La Granja y Yaguare, este último provenientes del cerro Linda Vista.

Por su situación geomorfológica a los ríos San Pablo y Molino Norte, se les debe brindar un plan de atención especial, pues son los que tienen mayor responsabilidad de las inundaciones, que se inician por el sector comprendido entre el río El Coyotepe y el río Jucuapa, agregándosele a este evento, los otros ríos que afectan a Matagalpa con remansos que pueden superar la capacidad de los cauces.

En la ciudad de Matagalpa el movimiento en masa más preocupante, por el peligro que representa a la población, se verificó en la ladera sudeste del cerro El Calvario. Esta ladera desde un punto de vista geológico, se compone de rocas volcánicas aparentemente estratificadas, probablemente todas, con abundante matriz arcillosa.

El flujo de agua y lodo se originó en la parte más alta del cerro, cerca de una vieja cantera y tuvo un rumbo hacia el este, introduciéndose dentro un cauce natural cuyo lecho sufrió un cambio en su profundidad original (ahora se observa una profundidad aproximada de 2 m).

El desplazamiento ha sido unos 500 - 700 m aproximadamente, llegando a la carretera principal (Sébaco Matagalpa).

Municipio de Matiguás

Este municipio tiene un porcentaje de 2.5% en relación al total de ciclones tropicales que han impactado de manera directa al país, presentando mayor vulnerabilidad ante huracanes que se internen al territorio nacional, en dirección de este al oeste, a través del sur del territorio. Este tipo de dirección suele presentar vientos fuertes.

Para huracanes que presentan trayectorias similares a las del Mitch, las precipitaciones suelen ser intensas por encontrarse el municipio al sur de las estribaciones de la cordillera Dariense.

Este municipio presenta déficit severos de precipitación que oscilan entre el -30% y -40%. Dichos déficit no son extremadamente perjudiciales debido a que en el municipio las precipitaciones anuales oscilan entre 1800 mm y 2400 mm.

Durante el huracán Mitch, no existió amenaza por inundación en la cabecera municipal. Las inundaciones fueron ocasionadas por el desbordamiento del Río Grande de Matagalpa, el cual destruyó totalmente el puente Paso Real, arrastrándolo por 2 km aguas abajo.

Este municipio no presentó amenazas por movimientos en masa en la cabecera municipal, pero a lo largo de la ruta a Río Blanco las lluvias intensas del huracán Mitch provocaron derrumbes de pequeñas dimensiones y hundimientos, que han obstruido parcialmente la carretera en varios tramos.

Municipio de Río Blanco

La cabecera municipal de Río Blanco tuvo pequeñas inundaciones en las casas que están dentro del área de influencia del río y no sobrepasaron a más del metro de altura. Debido a las características geomorfológicas, éste está condicionado a que la escorrentía sea de rápido drenaje por lo que no fue una seria amenaza de inundación de parte del huracán Mitch, inclusive los niveles de una bondadosa estación lluviosa superan a éstos.

A pesar de la presencia de relieve montañoso en el sector norte de la cabecera municipal, este municipio, como su entorno territorial, no presentó fenómenos de movimientos en masa significativos, como consecuencia de las Iluvias intensas del huracán Mitch.

Pero es oportuno mencionar que al norte de la cabecera municipal, en las lomas que bordean la ciudad, en la localidad de San Pedro, se observaron pequeñas coladas de detritos, que involucraron los niveles superficiales del suelo, las cuales no representan peligro.

Pensando en una futura expansión de la cabecera municipal, sería oportuno decir que la ladera sur del cerro Musún podría constituir una amenaza. Por lo tanto se recomienda siempre un estudio geológico y geomecánico del área montañosa previo a un asentamiento urbano o a cualquier tipo de actividad económica.

Municipio de Jinotega

El municipio de Jinotega, muestra una alta susceptibilidad a fenómenos de inestabilidad de masa, sobre todo en el entorno territorial de su cabecera municipal.

La mayor parte de los movimientos en masa observados, fueron originados por las lluvias intensas del huracán Mitch, pero otros, ya existentes, han sido reactivados y/o acelerados de modo importante como consecuencia del mismo huracán.

En lo que concierne a la ciudad de Jinotega, subsiste la amenaza de movimientos en masa sobre el cementerio y en los barrios que ocupan la parte oeste y noroeste de la ciudad. Los movimientos en masa que se produjeron con el huracán Mitch fueron pequeños flujos de lodo y detritos al oeste de la ciudad.

Todo el entorno territorial fue bastante afectado por Mitch, sobre todo el sector este y sudeste de la cabecera municipal. La mayoría de estos fenómenos, muchos de los cuales son de grandes dimensiones, se han observado a lo largo de la ruta a Matagalpa, donde provocó la obstrucción parcial de la carretera en ciertos tramos y en algunos casos afectaron viviendas.

En el municipio de Jinotega, a lo largo de unos 10 km desde Jinotega hacia Matagalpa, se observaron numerosos fenómenos de derrumbes, desprendimientos rocosos, deslizamientos y coladas. En la mayor parte se trata de movimiento en masa más complejos y en este estudio preliminar no se pudo dimensionar el contorno de cada movimiento, por la concurrencia de dos o más en una misma área. No se excluye la posibilidad que se pueda tratar, en algunos casos, de varios cuerpos de una única masa inestable.

Las rocas involucradas en el movimiento son de origen volcánico (ignimbritas y/o tobas del Grupo Coyol), además de la cobertura vegetal y del suelo (a menudo de color rojo, oxidado y con abundante matriz arcillosa).

Las causas que han originado todos los deslizamientos en la ruta Jinotega - Matagalpa son numerosas. El relieve de esta área es montañoso y accidentado, con pendientes muy elevadas (unos 60 - 70% o más) y desde un punto de vista geológico se observa una alternancia de rocas volcánicas muy fracturadas, localmente muy alteradas y a menudo con orientación de las capas litológicas a lo largo de las laderas.

Los cortes de los taludes, para la construcción de la carretera favorecen la inestabilidad en la roca, abriendo también nuevas vías de infiltración por el agua. En muchos de estos casos no han sido apropiados, porque no han tomado en cuenta ni las fuertes pendientes ni la naturaleza geológica y estructural de los cerros. Tampoco se protegieron los taludes con oportunas obras de ingeniería civil (como mallas metálicas clavadas, gaviones, zanjas de amortiguación, etc.).

Es probable que con lluvias intensas, algunos de estos movimientos en masa se puedan reactivar, involucrando volúmenes más grandes de material. Debido a que muchos de los fenómenos de inestabilidad se han verificado, sería útil una estabilización de las áreas de derrumbes.

Para impedir que el movimiento siga y que ponga en serio peligro la carretera es oportuno un trabajo de limpieza de todos los derrumbes, es decir desprender y provocar artificialmente la caída de bloques de roca inestables, así como es necesario un adecuado drenaje de los cuerpos principales en movimiento.

Es indispensable un estudio geológico y geomecánico muy detallado a lo largo de toda la carretera y pensando en reconstruir los tramos dañados de la carretera, es recomendable que la restauración se haga mediante el procedimiento de reconstruir plataformas y no por medio de realizar nuevos cortes de talud hacia adentro, lo cual favorecerían mayores inestabilidades.

Las amenazas naturales y el desarrollo poblacional

El desarrollo poblacional en los departamentos de Matagalpa y Jinotega, no solo debe responder al aprovechamiento de sus potencialidades y la sostenibilidad de los recursos naturales, sino también debe responder a los eventos naturales que pueden causar posibles desastres naturales de índole sísmico - tectónico, sequías, huracanes, inundaciones y movimientos en masa, que se traducen en restricciones para el desarrollo del proceso inversionista y los asentamientos humanos.

El abordaje de las amenazas naturales en estos departamentos a nivel de las cabeceras municipales en un primer momento sentarán las bases para el establecimiento de normas y regulaciones urbanas que contribuyan a la mitigación y prevención de los desastres naturales.

Partiendo del análisis general que se ha hecho de las amenazas naturales, hemos considerado importante establecer las primeras medidas en las cuatro cabeceras municipales que conforman ambos departamentos, y específicamente en los centros poblados de Matagalpa, Jinotega, Matiguás y Río Blanco, afectadas y no afectadas por el huracán Mitch, se introduce un nuevo concepto para la prevención de desastres naturales y que se define como MALLAS AMBIENTALES URBANAS, las que constituyen un espacio a reforestar (plantar árboles) complementadas con obras de ingeniería que permitirán la conexión entre el límite urbano y las áreas conexas identificadas por las unidades geomorfológicas, planos de inundación, terrazas bajas, piedemonte, taludes y laderas que en última instancia se convertirán en paisajes geomorfológicos y servirán como barreras ambientales de protección. Estas mallas ambientales son una medida práctica para prevenir a la población principalmente de las inundaciones y los movimientos en masas y a partir del uso principal que conforma el centro poblado, demarcado por el límite urbano se derivarían usos compatibles, condicionados y prohibidos.

Uso Principal

Es el uso deseable que coincide con la función específica de la unidad geomorfológica y que ofrece las mayores ventajas desde el punto de vista del desarrollo sostenible de la producción y del desarrollo urbano.

Usos Compatibles

Son aquellos que no se oponen al uso principal y concuerdan con las potencialidades, productividad y protección del suelo y demás recursos naturales conexos.

Usos Condicionados

Son aquellos que presentan algún grado de incompatibilidad con el uso potencial y ciertos riesgos ambientales controlables por el municipio.

Usos Prohibidos

Son aquellos incompatibles con el uso principal de una unidad geomorfológica debidamente identificada con los propósitos de preservación ambiental o de planificación y por consiguiente cualquier uso indebido que entraña graves riesgos de tipo ecológico, social y económico.

Recomendaciones generales

· Realizar una zonificación adecuada de cultivos en toda la región de estudio, para determinar que otros tipos de cultivos son aptos a los tipos de clima y suelo. De esta forma se podría regular mejor el uso de la tierra.

· Realizar una adecuada planificación en el incremento de las áreas de siembra durante los años NIÑA, a fin de aprovechar el comportamiento normal de las precipitaciones y reducir la potencialidad de los movimientos de masas en la región.

· Es indispensable realizar un estudio detallado de los cuerpos en fase de movimiento, en las áreas reconocidas como las más afectadas y las más susceptibles (Matagalpa y Jinotega). El estudio debe comprender: La definición de sus contornos, la individualización de las estructuras principales y secundarias del cuerpo en movimiento y de su entorno, la definición de su dinámica, el estudio geológico y estructural del área y la individualización de las manifestaciones superficiales (como la presencia de agua y la parcial reactivación).

· De tal manera se podrá tener una idea de la evolución futura y de los peligros latentes que estos cuerpos representan y así se podrán prevenir o mitigar los efectos de una eventual extensión.

· Es oportuno realizar trabajos de auscultación o vigilancia, estableciendo una red de monitoreo geodésico, para los deslizamientos que han entrado en fase de aceleración y que muestran un comportamiento imprevisible en el municipio de Matagalpa.

· Además se recomienda realizar trabajos de drenaje para evacuar las aguas de las masas inestables, evitando su reactivación.

· A lo largo de las vías de acceso es recomendable hacer un trabajo de limpieza de todos los frentes de derrumbe y en algunos casos es aconsejable realizar trabajos de estabilización (a causa de la fuerte fracturación de la roca), usando mallas clavadas para cubrir los frentes de ruptura.

· En algunos casos, es oportuno mejorar la señalización vial y de peligro.

· Pensando en la reparación futura de las carreteras hay que apuntalar los taludes con refuerzo al pie, mediante enroscados o gaviones, acompañados por un buen drenaje.

· No es aconsejable realizar mayores cortes en las zonas de roca fracturada.

· En los lugares más afectados por los movimientos en masa deberán mantener un uso agrícola o forestal para reducir el avance de los movimientos en masa.

· Un estudio geomorfológico, geológico y estructural en el ámbito territorial, permitirá identificar áreas muy susceptibles (que al momento, por ejemplo, no han sido afectadas) y el realízar un mapa de amenazas por deslizamientos.

· Es indispensable sensibilizar a las autoridades locales creando y desarrollando una mayor conciencia de riesgo y prevención, de los desastres naturales preparando a la población para situaciones de emergencia.

· Es recomendable alertar y reubicar a la población que vive en los caseríos cercanos que se encuentren en situación de riesgo.

· Realizar cartillas informativas, de fácil comprensión, explicando cuáles son los principales tipos de movimientos en masa, cómo y porqué ocurren y cuáles son sus manifestaciones premonitorias (como grietas, puntos de agua),

· Realizar mapas con la ubicación de las áreas más susceptibles y que contengan también informaciones sobre los lugares donde no es recomendable la construcción, a fin de evitar la densificación y restringir el crecimiento hacia lugares sujetos a inestabilidad, como las laderas. Se recomienda siempre un estudio geológico estructural previo a cualquier tipo de actividad en desarrollarse en lugares potencialmente inestables a fin de incidir en la creación de leyes que prohíban el asentamiento humano en áreas propensas a desastres naturales.

· Es necesario revisar y redefinir los parámetros técnicos de diseño y construcción de infraestructura, porque no es posible reconstruir puentes y carreteras según los mismos modelos y normas anteriores al desastre del huracán Mitoh.

· Es necesario introducir también la práctica del drenaje de terrenos en pendientes como una forma de prevenir y mitigar los efectos de fenómenos torrenciales y otros asociados a inestabilidades.

· Realizar un estudio detallado para la reubicación de las comunidades muy vulnerables a inundaciones tomando en cuenta las márgenes que dejaron los ríos en la formación de nuevos cauces.

 
   
   
   
   
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