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INFLUENCIA DE LA DISTANCIA ENTRE PERFILES Y DE LA MORFOLOGÍA DEL TERRENO EN EL ERROR COMETIDO EN EL CÁLCULO DEL VOLUMEN DE TIERRAS POR EL MÉTODO DE LOS PERFILES.
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Noviembre de 2004 |
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| Aguilar Torres, M. A.; Sánchez López, J. A.; Agüera Vega, F.; Aguilar Torres, F. J.; Carvajal Ramírez, F.Universidad de Almería, Almería.Departamento de Ingeniería Rural. |
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1. RESUMEN
Con este trabajo se pretende determinar cómo influyen en la exactitud
de la cubicación de tierras por el método de los perfiles
diversos factores entre los que podemos destacar:
-Distancia de separación entre perfiles (1,
2.5, 5, 10, 15, 20, 25, 30, 35, 40, 50 m).
-Morfología del terreno original (barranco, llano rugoso, ladera
suave, llano uniforme, montañoso, ondulado).
-Método empleado para la cubicación de tierras por perfiles
(área media, prismatoides).
-Obras de explanación a media ladera y obras únicamente
de desmonte o terraplén.
Los puntos muestrales fueron obtenidos mediante fotogrametría
digital aérea en superficies de 198x198 m, correspondiendo a
superficies topográficas con morfología diferenciada y
mallas muestrales regulares de 2x2 m. El análisis de la varianza
de los factores estudiados, empleando como variable observada una estimación
del error cometido en la cubicación de tierras empleando el método
de los perfiles, nos permitió llegar a conclusiones aplicables
a casos reales. El trabajo concluye con la obtención de un modelo
en el que se relacionan la morfología del terreno y la distancia
elegida entre perfiles, con el error cometido en la cubicación
de tierras.
2. INTRODUCCIÓN
En una gran cantidad de obras de infraestructura rural es necesaria
una previa modificación del terreno original, normalmente una
explanación horizontal. Este sería el paso previo para
la construcción de una nave, un invernadero o una plantación
abancalada. En muchas de estas obras el coste de esta modificación
del terreno original, que se traduce en movimientos de tierras por exceso
(desmonte) o por defecto (terraplén), supone un tanto por ciento
elevado del coste total del proyecto.
La cubicación de tierras en proyectos en los que se requiere
un acondicionamiento previo del terreno (explanaciones, caminos, balsas...)
se ha efectuado tradicionalmente utilizando alguna de las variantes
del método de los perfiles transversales (Escario y Escario,
1960; Zurita y col., 1990) en el que los perfiles se realizan a unas
distancias que suelen variar entre 15 y 30 m (Aguilar y col., 1999;
British Columbia, 2002). Actualmente, con la proliferación de
los modelos digitales de elevaciones (MDE), el cálculo de volúmenes
de tierras se puede realizar por comparación del MDE del terreno
original con el MDE del terreno modificado (Aguilar y col., 2000; Kerle,
2002).
Los objetivos de este trabajo son dos. Por un lado, comprobar la influencia
que, para el cálculo de volúmenes de tierras por el método
tradicional de los perfiles generados en la realización de explanaciones
de plano horizontal, tienen aspectos como la morfología del terreno,
la elección de la distancia entre perfiles, situación
del plano de la explanación (explanaciones en desmonte, en terraplén
y explanaciones a media ladera) y el método de cubicación
elegido (área media o método del prismatoide). En segundo
lugar se pretende elaborar un modelo empírico que relacione los
factores que más afectan al error en la cubicación de
tierras por el método de los perfiles.
3. MATERIALES Y MÉTODOS
3.1. Fuentes de variación estudiadas
Para la consecución de los objetivos de este trabajo se estableció
un diseño experimental de tipo factorial donde se analizaron
como fuentes de variación la morfología del terreno, la
distancia entre perfiles, cota de explanación y el método
de cálculo (área media o prismatoides), siendo la variable
observada el error cometido en la cubicación de tierras mediante
el método de los perfiles. A continuación describiremos
con más detalle cada una de las fuentes de variación enumeradas.
3.1.1. Morfología
Para el desarrollo de este trabajo seleccionamos 6 superficies topográficas
de 198x198 m, cada una con unas características morfológicas
diferenciadas. El MDE de cada superficie topográfica fue generado
mediante restitución fotogramétrica digital automática
y posterior revisión/edición por parte del operador. Para
ello se utilizó un vuelo fotogramétrico a escala aproximada
1/5000 realizado con una cámara métrica Zeiss RMK TOP
15. Para la construcción del MDE se empleó el módulo
Automatic Terrain Extraction del sistema fotogramétrico digital
LH Systems SOCET SET NT v.4.3.1., obteniéndose un MDE final con
estructura de malla regular (GRID), espaciamiento de 2x2 m y cotas ortométricas.
En trabajos anteriores realizados por nuestro grupo se detallan algunas
características generales de las morfologías elegidas
(Aguilar y col., 2003).
Como variable descriptora de la morfología de cada una de las
6 superficies topográficas estudiadas, se eligió la desviación
estándar de los vectores unitarios normales a la superficie (DEVUN),
que en trabajos anteriores ha demostrado una buena correlación
con la rugosidad del terreno (Aguilar y col., 2003). Para la obtención
del DEVUN (tabla 1) en cada una de las morfologías se calcularon
los vectores unitarios normales a la malla regular 2x2 inicial en cada
uno de sus nodos. Posteriormente se calcularon sus componentes principales
en las direcciones X, Y, Z, obteniendo finalmente el DEVUN según
la expresión [1]:
Los procedimientos descritos se programaron mediante el módulo
Scripter®, incluido en SURFER® 8.01 (Golden Software, 2002).
3.1.2. Distancia entre perfiles
Para el cálculo del volumen de tierras necesario para la construcción
de la explanación por el método de los perfiles es necesaria
la representación de un número determinado de perfiles
transversales, de forma que el volumen total se corresponde con la suma
de los volúmenes parciales entre cada dos de estos perfiles.
Se tomaron perfiles de forma que la distancia entre dos consecutivos
estuviese entre un total de 11 distancias diferentes (1, 2.5, 5, 10,
15, 20, 25, 30, 35, 40, 50 m). En cada explanación cuadrada de
198x198 m., se tomaron dos ejes longitudinales ortogonales que unían
los puntos medios de cada lado de la explanación. Apoyándose
en estos ejes se dibujaron los perfiles transversales que nos sirvieron
para realizar la cubicación de tierras. Se tomaron 3 repeticiones
por eje longitudinal y por distancia entre perfiles, obteniéndose
un total de 6 repeticiones por cada una de las distancias consideradas
(figura 1).
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Figura 1: Disposición de los dos ejes
en la explanación a la izquierda y toma de tres repeticiones
en el eje horizontal a la derecha para una distancia entre perfiles
de 30 m.
3.1.3. Plano de comparación
En cada una de las 6 morfologías estudiadas se realizaron los
cálculos de los volúmenes de tierras, en desmonte y terraplén,
necesarios para la ejecución de la explanación cuadrada
horizontal. Se eligieron 3 cotas diferentes para dicha explanación
que en cada morfología coincidían con las cotas mínima,
media y máxima de los 10.000 puntos que componían la malla
regular del terreno original. Cuando elegimos la cota mínima
para las explanaciones obtenemos exclusivamente movimientos de tierras
en desmonte (puros), para cota máxima tendremos sólo terraplén
(puros) y en cota media tendremos tanto desmonte como terraplén
(mixtos).
3.1.4. Método de cálculo
Para realizar la cubicación de los movimientos de tierras necesarios
para la construcción de una explanación horizontal por
el método de los perfiles, es necesario calcular las áreas
de desmonte y/o terraplén resultantes de comparar el perfil del
terreno original con el perfil final de la explanación horizontal
(figura 2).
Una vez obtenidas las áreas de desmonte y terraplén de
cada uno de los perfiles correspondientes a una repetición, el
cálculo del volumen de tierras se realizó utilizando dos
métodos diferentes:
Figura 2: Ejemplo del cálculo de áreas de desmonte
y terraplén en un perfil de terreno montañoso con una
explanación situada a cota media.
a) Método del área media, con el que se determina el volumen
entre dos perfiles consecutivos multiplicando la distancia que los separa
por la semisuma de la superficie de tierra en desmonte o terraplén
obtenidos en esos dos perfiles (Zurita y col. 1990). Ecuaciones [2]
y [3].
Donde:
Vd = volumen de desmonte;
Vt = volumen de terraplén;
Sd1 y Sd2 = superficies de desmonte en los perfiles 1 y 2;
St1 y St2 = superficies de terraplén entre los perfiles 1 y 2;
d = distancia entre perfiles.
b) Método del prismatoide, que considera el volumen entre perfiles
como el de un prismatoide, con sus caras constituidas por triángulos
que unen sus vértices (Zurita y col., 1990). En este caso se
determinará su volumen utilizando la superficie de la sección
media y de las extremas de cada tres perfiles transversales. De esta
forma el cálculo del volumen de tierras entre el perfil 1 y el
3 respondería a la expresión [4], mientras que el desarrollo
de n perfiles se calcularía mediante la ecuación [5] diferenciando
perfiles pares e impares, siendo d, la distancia entre perfiles y Si,
la superficie en el perfil i.
Para realizar los cálculos de volúmenes de tierras por
perfiles, tanto por el método del área media, como por
prismatoides se utilizó el programa MDT v 3.5 (Navarrete, 2002).
3.2. Obtención de la variable dependiente
La variable observada y dependiente de las fuentes de variación
descritas anteriormente fue el error cometido en la cubicación
de tierras, expresado en m3 por m2 de superficie de explanación
horizontal (diferenciando superficie de desmonte y superficie de terraplén),
mediante el método de los perfiles. Para la obtención
de este error debíamos comparar el volumen obtenido en la cubicación
de tierras por el método tradicional de los perfiles con el volumen
movido realmente. Como estimación del volumen real se realizó
el cálculo de volúmenes de tierras por diferencia de la
malla regular del terreno original con el plano horizontal de la explanación.
Debido a la alta densidad de la malla (2x2 metros) y a la elevada precisión
en la obtención de los 10.000 puntos que la forman, el volumen
así calculado constituye una buena aproximación al volumen
real.
Para el cálculo de la aproximación del volumen real se
utilizó SURFER® 8.01 (Golden Software, 2002), que emplea
la regla trapezoidal, la de Simpson y la 3/8 de Simpson para la cubicación
de los movimientos de tierras. Las diferencias entre estos tres métodos
son prácticamente nulas cuando empleamos un número de
puntos elevado.
3 .3. Análisis estadístico
En el estudio estadístico de los datos obtenidos en el diseño
factorial empleado en este trabajo, se empleó el paquete estadístico
STATGRAPHICS plus 4.0 (Statistical Graphics Corp.) para realizar el
análisis general de la varianza, utilizando el Test de rango
múltiple de Duncan para la separación de medias. Con las
6 morfologías, 11 distancias entre perfiles, 3 cotas de explanación,
2 métodos de cálculo y 6 repeticiones, se generaron en
principio un total de 3168 datos de errores de cubicación de
tierras mediante el método de los perfiles (teniendo en cuenta
que con el plano de comparación a cota media se generan el doble
de datos que en los casos de cota mínima y máxima, ya
que en explanaciones a media ladera se producen movimientos de tierra
en desmonte y terraplén).
Sobre el total de los datos (3168 datos) se realizó un filtrado
de “blunders” mediante el método “3 sigma”
(Daniel y Tennant, 2001). Este consistió en eliminar los datos
de error (m3/m2) cometido en la cubicación de tierras por el
método de los perfiles, que quedaban fuera del intervalo 3s ±media
de cada caso, reduciéndose finalmente el total a 1777 datos.
3.4. Modelización de los resultados
Se intentará obtener un modelo matemático que intente
explicar el error en la cubicación de tierras, expresado en m3
de tierras a mover por m2 de superficie plana de explanación
sometida a desmonte o terraplén, mediante la introducción
de aquellas variables estudiadas en este trabajo que resulten más
determinantes. Para la obtención de este modelo se ha realizado
una regresión no lineal estimada mediante el método de
Marquardt.
4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En las tablas 2 y 3 se presentan los resultados del análisis
de la varianza (ANOVA) de los factores evaluados, expresándose
la variable observada como m3 de tierras a mover por m2 de explanación
sometida a desmonte o terraplén. Hemos diferenciado 2 análisis,
uno pertenece a los perfiles puros de desmonte y terraplén (tabla
2) y otro a los perfiles mixtos a media ladera (tabla 3). Podemos comprobar
cómo la distancia entre perfiles es el factor que más
influye en los errores cometidos (m3/m2), seguido muy de cerca por la
morfología del terreno. Con respecto al método de cálculo
debemos resaltar que cuando se trate de explanaciones únicamente
de desmonte o terraplén (perfiles puros) el método de
cálculo elegido tendrá una influencia casi nula, todo
lo contrario de lo que ocurre cuando se trate de explanaciones a media
ladera (perfiles mixtos).
Tabla 2: Influencia de las distintas fuentes
de variación estudiadas para perfiles puros sobre el error cometido
en la cubicación de tierras expresado en m3 por m2 de superficie
plana de explanación sometida a desmonte o terraplén (g.l:
grados de libertad, s. c.: suma de cuadrados, F: estadístico
F).
Tabla 3: Influencia de las distintas fuentes
de variación estudiadas para perfiles mixtos sobre el error cometido
en la cubicación de tierras expresado en m3 por m2 de superficie
de explanación en desmonte o terraplén (g.l: grados de
libertad, s. c.: suma de cuadrados, F: estadístico F).
Tabla 4: Influencia del método de cálculo
sobre el error cometido en la cubicación de tierras expresado
en m3 por m2 de superficie de explanación. Letras diferentes
en la misma columna indican diferencias significativas (p<0.05).
La tabla 4 nos muestra un importante incremento del error medio cometido
en la cubicación de tierras cuando trabajamos con perfiles a
media ladera. Este error aumenta de forma potencial con la distancia
entre perfiles (figura 3).
La sobreestimación en el cálculo de volúmenes de
tierras por perfiles en explanaciones a media ladera (independientemente
del método de cálculo empleado), se debe a la existencia
de una o varias línea/s de paso, en las que se produce un cambio
entre desmonte y terraplén, y sobre las que no se han trazado
necesariamente perfiles transversales.
Por tanto, para hacer un ajuste del modelo empírico más
acorde con la realidad, utilizaremos únicamente los datos de
los errores obtenidos en la cubicación de tierras por perfiles
generados en explanaciones en desmonte o terraplén (perfiles
puros).
En la figura 4 se representa el error en la cubicación de tierras
expresado en m3 por m2 de superficie plana de explanación en
desmonte o terraplén frente a la distancia entre perfiles para
cada morfología en el caso de explanaciones puras. Las curvas
ajustadas al conjunto de datos de cada morfología son potenciales,
presentando un alto coeficiente de regresión (0.99>r2>0.93).
Parece apreciarse una relación directa entre la irregularidad
de la morfología del terreno y los errores presentados en la
cubicación de tierras.
Figura 3: Variación del error en la cubicación
de tierras por m2 de explanación, diferenciando explanaciones
mixtas (desmonte y terraplén) y explanaciones puras (desmonte
o terraplén).
Tras este análisis de resultados abordamos el segundo de los
objetivos de este trabajo, que será la obtención de un
modelo que relacione las fuentes de variación más importantes:
distancia entre perfiles (dist) y la morfología del terreno (expresada
mediante la variación de las componentes de los vectores unitarios
perpendiculares a la superficie, DEVUN), con el error en la cubicación
de tierras expresado en m3 de tierras a mover por superficie de la explanación
sometida a desmonte o terraplén (m2). Se ha utilizado el modelo
empírico que se expone en la expresión [8]:
Con este modelo se pretende dar una respuesta práctica a algunas
cuestiones que se podría plantear el técnico que se enfrenta
a la construcción de una explanación de plano horizontal:
¿qué distancia entre perfiles transversales debería
tomar en una explanación realizada sobre una terreno con una
determinada morfología (DEVUN), para cometer un error en la cubicación
de tierras expresado en m3 por m2 de superficie de explanación,
inferior al requerido?.
Figura 4: Variación del error (m3/m2) en la cubicación
de tierras respecto a la distancia entre perfiles para cada morfología,
para explanaciones puras.
Para dar respuesta a esta cuestión se ha generado
un modelo empírico para explanaciones puras en desmonte o terraplén,
basado en datos experimentales que responden a la ecuación [8].
Los coeficientes de ajuste y el coeficiente de regresión aparecen
en la tabla 5.
En la figura 5 se presenta el modelo obtenido para explanaciones puras
en forma de ábaco, permitiendo realizar la toma de decisiones
de forma gráfica.
Tabla 5: Coeficientes obtenidos en el ajuste
del modelo por regresión no lineal y coeficientes de regresión
obtenidos para explanaciones puras.
Figura 5: Modelo que relaciona la morfología
(DEVUN) y la distancia entre perfiles con el error en la cubicación
por m2 de superficie explanada en desmonte o terraplén para explanaciones
puras.
5. CONCLUSIONES
Los resultados obtenidos en este trabajo nos permiten extraer las siguientes
conclusiones:
- Si aplicamos perfiles sin tener en cuenta la línea
de paso, el método del área media resulta ser más
exacto que el de los prismatoides, en la cubicación de tierras
por perfiles transversales en explanaciones a media ladera. Si las explanaciones
son puras en desmonte o terraplén, no hay diferencias entre ambos
métodos.
- En explanaciones a media ladera cometeremos mayor
error en la cubicación de tierras que en explanaciones de desmonte
o terraplén puras, a no ser que intensifiquemos el número
de perfiles en la zona próxima a la línea de paso o que
hagamos coincidir un perfil con esta línea de paso.
- Hay una relación potencial clara entre la
distancia entre perfiles y el error cometido en la cubicación
de tierras por el método de los perfiles, para cada una de las
6 morfologías empleadas. Por otro lado, la variable morfología
también tiene un peso importante en el error cometido en el cálculo
de volúmenes. Estos errores aumentan a medida que lo hace la
rugosidad del terreno.
- Se puede realizar una modelización del error
cometido en la cubicación de tierras por perfiles en función
de la morfología del terreno (DEVUN) y la distancia entre perfiles
en explanaciones de desmonte o terraplén.
La representación en forma de ábaco de éste modelo
puede ayudar a la hora de decidir la distancia entre perfiles transversales
en un determinado proyecto de explanación.
Estos primeros resultados, aunque bastante interesantes desde el punto
de vista práctico, necesitan de futuros trabajos para su consolidación
definitiva.
Entre ellos podemos destacar la validación del modelo obtenido,
o estudiar otros factores que por simplificar el proceso se han obviado
en este primer estudio, como por ejemplo la influencia de la consideración
de taludes o la adaptación a obras lineales (caminos).
6. AGRADECIMIENTOS
A la Empresa Pública para el Desarrollo Agrario y Pesquero de
Andalucía (D.a.p) por permitirnos el uso de la cartografía
digital a escala 1:1.000 de la comarca de Níjar (Almería).
7. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Zurita, E., Herráez, E., Arias, J.L., Modelado gráfico
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Técnica Agrícola, Lugo, 1990.
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