Indicador. Es un término común y propio de todos lo tipos de actividad humana. Se definen como una “variable cuantitativa o cualitativa que se puede medir o describir y que demuestra tendencias cuando se observa periódicamente”.
Criterios. Agrupan una serie de indicadores afines que “representan una categoría de condiciones mediante los cuales se puede evaluar, en el caso que nos ocupa, el manejo forestal”.
Semántica. Relativo a la significación de las palabras. Estudio del significado de los signos lingüísticos y de sus combinaciones, desde un punto de vista combinado o cronológico.
INTRODUCCIÓN
La opción de los conceptos de sostenibilidad y desarrollo sostenible, implican una redefinición de los enfoques tradicionales para abordar los problemas ambientales. Su reciente formulación demanda un esfuerzo definitorio ,como categorías interpretativas y operativas idóneas. Las ciudades, por ejemplo, pueden favorecer o impedir procesos de sostenibilidad a partir de sus relaciones con el medio y dependiendo de su forma y estructuras, ya que a su vez son ordenadoras del territorio, generan procesos de producción, son consumidoras y productoras de desechos.
La aplicación del concepto de “sostenibilidad” debe necesariamente referirse a formas de ocupar, producir y consumir el espacio, para garantizar la permanente regeneración de sus sistemas sociales y económicos lo cual sólo se logra mediante la adopción de patrones de ordenamiento y ocupación del suelo que garanticen dicha regeneración (Otero y Martí 1995). Estos patrones de ordenamiento se materializan en diversos “atributos” que distinguen una región sostenible de una que no lo es, independiente de su tamaño, localización o papel regional.
La gestión de riesgos es el conjunto de elementos, medidas y herramientas dirigidas a la intervención de la amenaza o la vulnerabilidad, con el fin de disminuirlos a través de esquemas de intervención que puedan reducir el riesgo. En este sentido la recuperación (rehabilitación y reconstrucción) se ha visto imbuida de la idea de la prevención y mitigación de futuros desastres y mitigar los riesgos existentes. Este concepto de prevención ha jugado un papel delimitador respecto a otro conjunto de elementos, medidas y herramientas cuyo objetivo es intervenir principalmente ante la ocurrencia misma de un desastre, es decir que conforman el campo de los preparativos para la atención de emergencias, la respuesta y la reconstrucción una vez ocurrido un suceso.
La gestión de riesgos, tiene como objetivo articular los tipos de intervención sobre el desastre, las cuales se vinculan al desarrollo de las políticas preventivas que en largo plazo conduzcan a disminuir de manera significativa las necesidades de intervenir sobre los desastres ocurridos, por lo que desempeña un papel decisivo en cualquier análisis de sostenibilidad.,, la misma no sólo debe identificarse con lo que significa sino que debe estimular una convocatoria dirigida tanto a las fuerzas gubernamentales como no gubernamentales, con el propósito de enfrentar los desastres con en forma preventiva.
En este sentido, una política de gestión no sólo se refiere a la identidad territorial, sino por su propósito, a la articulación, de las diversas fuerzas existentes: sociales, políticas, institucionales, públicas y privadas de todos los niveles territoriales. Esto permite planteamientos de participación democráticos, suma de esfuerzos y responsabilidades, de acuerdo con el ámbito de competencia de cada cual.
Las conceptos desarrolladas en las secciones anteriores sobre el riesgo, los desastres y la intervención por vía de la gestión de riesgos ayudan perfilar una serie de áreas de intervención o acción de riesgos, a saber:
a) Conocimientos sobre la dinámica. La incidencia, la causalidad y la naturaleza de los factores de riesgo, amenazas y vulnerabilidades, y la capacidad de construir escenarios y mapas dinámicos de riesgo para el país y sus distintos territorios.
b) El estimulo y promoción de diversos mecanismos y acciones adecuadas para la reducción de las condiciones de riesgo existentes incluyendo mecanismos de reordenamiento humano, recuperación y control ambiental, reforzamiento de estructuras, construcción de infraestructura de protección ambiental, diversificación de estructuras productivas, fortalecimiento de los niveles organizacionales, etc.
c) Capacidades para predecir, pronosticar, medir y difundir información fidedigna sobre cambios continuos en el ambiente físico y social y sobre la inminencia de eventos dañinos, destructivos o desastrosos.
d) Mecanismos de preparación de la población, de instituciones y organizaciones para enfrentar casos inminentes de desastres y para responder eficazmente después del impacto de un determinado suceso físico. Esto en el marco de la promoción de esquemas que fortalecen y aprovechan las habilidades de la población fortaleciendo las opciones de desarrollo a través de la intervención humanitaria.
e) Mecanismos que garanticen la instrumentación, organización y control eficaz de esquemas de rehabilitación y reconstrucción que consideren, entre otras cosas, la reducción del riesgo en las zonas afectadas.
f) La reducción en prospectiva del riego en futuros proyectos de desarrollo, a través del fomento de la incorporación del análisis de riesgo en los procesos de toma de decisiones y de inversiones y la utilización de mecanismos de ordenamiento del territorio, de control sobre construcciones, de gestión ambiental, etc.
g) El fomento de procesos educativos a todo nivel que garanticen un más adecuado entendimiento del problema de riesgo y de la s opciones para su control, reducción o modificación.
ANTECEDENTES
Los sistemas de información geográficos (SIG) ,se han convertido en una herramienta poderosa de gran alcance dentro de la infraestructura informática de hoy, proporcionando un marco alrededor del cual podemos analizar y entender mejor nuestro mundo. Los SIG proveen un marco intuitivo alrededor del cual podemos analizar nuestro ambiente natural y artificial. Aunque organizar alrededor de lugar o localización pueda considerarse instintivo, es solamente mediante un SIG que podemos hacerlo de una manera estructurada que también puede ser duplicada y accesible para el público en general.
Los SIG han introducido nuevos conceptos relacionados al análisis y modelaje de datos complejos, mapas interactivos y la integración de gran variedad de datos con información geo-espacial. Además, ha introducido nuevos formatos de visualización y de procesamiento de datos geo-referenciados, cuyos conceptos están avanzando, no solamente la geografía sino a todas las ciencias. Dentro del espectro de los SIG y sus aplicaciones, esta plataforma también ha sido efectivamente utilizada para estudiar y resolver problemas relativos a desastres NATURALES.
Los Peligros naturales incluyen acontecimientos geológicos y meteorológicos tales como terremotos, inundaciones, huracanes, , sequías, tornados, deslizamientos, fuegos forestales y tsunamis. Estos son fenómenos geo-espaciales complejos que varían grandemente en magnitud y frecuencia, y que pueden resultar en muerte o lesión para los seres humanos, daños a la infraestructura, a las actividades socioeconómicas, y en ocasiones incluso a los ecosistemas.
Para atenuar las consecuencias devastadoras, algunas organizaciones científicas y agencias estatales han incorporado las tecnologías de información existentes como los SIG y la percepción remota en la mitigación de los desastres naturales. Muchos investigadores han evaluado estudios de desastres naturalesy han sugerido que la tecnología de SIG puede desempeñar un papel importante e integral ,en disminuir los impactos adversos de PELIGROS NATURALES en la sociedad. El uso de los SIG para entender la complejidad de los peligros naturales en el contexto geo-espacial y temporal se considera vital.
El riesgo de los eventos naturales resulta de la interacción entre un agente de peligro que es el fenómeno natural frecuentemente impredecible y una comunidad vulnerable. La relación cualitativa de “Riesgo = Peligro Natural x Vulnerabilidad” se puede utilizar para elaborar una relación entre estos tres aspectos. Este entendimiento abraza una relación fundamental e importante entre el ambiente natural y los seres humanos y ofrece una perspectiva de evaluación de riesgo del peligro natural. La evaluación de riesgo se puede definir dependiendo del contexto. Sin embargo, se refiere sobretodo al grado al cual la población, la infraestructura, y las actividades socioeconómicas son susceptibles al daño provocado por un evento natural con variedad de aspectos físicos (Ej.: localización, magnitud, frecuencia, duración, proceso, etc.). Los peligros naturales y la vulnerabilidad de la comunidad se distribuyen en el espacio, y por ello, el riesgo es intrínsecamente un fenómeno geo-espacial y su evaluación debe tratar no solamente su magnitud, pero también sus variaciones geo-espaciales. La evaluación de riesgo es compleja y requiere una amplia gama del conocimiento de las ciencias físicas y socioeconómicas, y por lo tanto, es multidisciplinaria en su naturaleza.
Una gran cantidad de aplicaciones de los SIG se han desarrollado, particularmente durante la última década para el análisis de riesgo y la gerencia de los desastres naturales. Los SIG pueden beneficiar grandemente en la mitigación de desastres naturales porque las metodologías espaciales pueden ser exploradas completamente en el proceso de evaluación de riesgo, desde la integración de los datos hasta las tareas de evaluación y la toma de decisiones.
En primer lugar, los datos espacialmente referenciados confiables y actualizados, son importantes en la evaluación de riesgo de los peligros naturales. Las tareas de evaluación y toma de decisiones son limitadas, en última instancia, por la disponibilidad y la calidad de los datos. En segundo lugar, el análisis espacial de los SIG con sus variados métodos y técnicas, tienen la habilidad de integrar los datos ambientales y socioeconómicos en el análisis de vulnerabilidad. Finalmente, el propósito del proceso de evaluación de riesgo es apoyar la toma de decisiones racionales, y tomar medidas prácticas relevantes en la gerencia de los peligros. El formato de toma de decisiones debe ser capaz de proporcionar los procedimientos definidos y sistemáticos para medir la aceptabilidad de los riesgos. Una de las ventajas dominantes de usar los herramientas de los SIG en la toma de decisiones es el uso eficiente de hacer múltiples análisis variando parámetros generando panoramas alternos en un contexto geo-espacial. La generación y la consideración de soluciones alternas permite la investigación de resultados con variedad de impactos entre los factores multivariados y/o que están en conflicto, resultando en la identificación de características potencialmente indeseables de las soluciones a los panoramas alternos de la decisión.
Un peligro natural es descrito generalmente por datos físicos ambientales. Las capas de datos típicamente usados en los SIG incluyen: tipos de suelos, usos del terreno, la vegetación, la topografía, la meteorología, la geología, etc.; y se adquieren o se derivan de observaciones in situ y de imágenes de fotografías aéreas o de satélites. Muchos de las aplicaciones de los SIG son basados en la manipulación de estas capas de datos y su interacción. Los datos socioeconómicos también se incorporan para determinar vulnerabilidad de la comunidad e incluyen datos de censo de la población y datos sobre la infraestructura de utilidades y acceso. Estos datos socioeconómicos son esenciales en el análisis de vulnerabilidad. La información detallada sobre tipo de hogar, forma de sustento, seguridad, sistemas de transportación, etc., son requeridos. Por ejemplo, los datos sobre vivienda incluyen los materiales y tipo de construcción y las edades de edificios. Los datos sobre las utilidades (ej: agua, electricidad, telecomunicación, líneas de gas, y alcantarillado), los datos sobre instalaciones de seguridad (ej., los hospitales, unidades de policías, centros de manejo de emergencia, etc.), y los datos sobre el acceso a los lugares (ej: carreteras, puentes, túneles, etc.) también se requieren, donde sea posible. Toda esta gamma de información se almacena en el SIG mediante una base de datos geo-referenciados conocidos como geo-bases de datos (“geodatabase”).
Los geo-bases de datos son depósitos donde se almacena la información física y socioeconómica. Estas bases de datos contienen la información geográfica, numérica y alfanumérica en varios formatos digitales, incluyendo mapas vector y “raster”, las mensuras terrestres, imágenes aéreas y de satélites, los textos, los documentos y los datos tabulados. La información almacenada en geo-bases de datos se compila en diversas escalas geográficas y temporales, usando una variedad de métodos y de tecnologías. Estos geo-bases de datos son utilizados por los administradores de la política pública, los ingenieros, científicos, y las agencias del estado. Para muchos científicos, los geo-bases de datos representan fuentes importantes de información para validar los modelos físicos, estadísticos o conceptuales. En las últimas dos décadas, las organizaciones regionales, nacionales e internacionales han hecho esfuerzos considerables en diseñar, poner en práctica y mantener inventarios digitales con información ambiental y temática sobre los peligros naturales e información socioeconómica.
Consecuentemente, los geo-bases datos se han establecido como una herramienta esencial para cualquier investigación cuyo objetivo es determinar el riesgo planteado por fenómenos naturales peligrosos. Las bases de datos temáticos, los inventarios digitales y los archivos cartográficos se han convertido en una parte importante de estrategias integradas para evaluar el riesgo de los peligros naturales o aquellos generados por el hombre. Los sistemas de aviso han sido diseñados para alertar a la población y tienen como objetivo proteger la misma, sus estructuras y la infraestructura, de acontecimientos naturales dañosos confiando en los geo-bases de datos para proporcionar pronósticos exactos, confiables y oportunos.
El personal civil de manejo de emergencias de las agencias municipales, regionales y nacionales,y los encargados de riesgo que trabajan para las compañías de seguros, utilizan geo-bases de datos para estimar la frecuencia y las características perjudiciales de acontecimientos naturales dañosos. Además, los usuarios profesionales y los consultores pueden utilizar geo-bases de datos para solucionar problemas locales de peligro. Hasta donde sea posible, los ciudadanos concernidos y el público en general debe tener acceso a los geo-bases de datos para obtener información de gran utilidad sobre una variedad de peligros naturales de forma tal que puedan indagar sobre las consecuencias de un sitio específico.
En el país se ha venido trabajando en la implementación de los Sistemas de Información Geográfica Territoriales a nivel municipal en todo el país desde 1998 hasta la fecha en Manicaragua, Yaguajay, Placetas, Santa Clara, Camajuaní y Florida, entre otros. Los mismos tienen como alcance principal la implementación de la infraestructura administrativa y las principales temáticas de interés del Gobierno como, formaciones del suelo y geología, yacimientos minerales, modelo digital del terreno, uso del suelo, educación, cultura y recreación, salud, transporte, entre otros. Estos sistemas informativos constituyen herramientas de apoyo a la toma de decisiones por los diferentes órganos de la administración territorial, así como a otras entidades municipales respecto al municipio, por lo que la gestión de riesgos ha estado implícitamente incluida en los mismos.
DESARROLLO
Nuestro país por su posición geográfica es un país muy vulnerable a la ocurrencia de desastres naturales, principalmente por los ciclones tropicales que constituyen el fenómeno meteorológico adverso que mayores afectaciones han ocasionado con el decursar del tiempo, que junto a los fuertes vientos e intensas lluvias provocan grandes inundaciones en zonas costeras y en el interior por el desborde de ríos y embalses. Por lo que el empleo de los mapas impresos, primero y posteriormente de los SIG, se han hecho imprescindible para el manejo de dichos fenómenos.
Los SIG se emplean con estos fines en el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil (EMNDC) desde el año 1998 con el enfrentamiento a los huracanes Georges y Mitch, no obstante ya se habían realizado algunos trabajos previos con estos sistemas por otras instituciones ante penetraciones del mar, como fue el caso de la llamada Tormenta del Siglo en marzo de 1993.
Durante el enfrentamiento de estos fenómenos, el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil (EMNDC) debe actuar de forma rápida y oportuna con el objetivo de evita la mayor cantidad de pérdidas humanas y materiales posibles auxiliándose de diversos medios que garanticen el cumplimiento de las siguientes acciones:
• Ubicación y ploteo preciso del fenómeno previendo su posible movimiento y lugares de afectación.
• Establecimiento de las distintas fases para la protección de la población y la economía.
• Control del cumplimiento de los distintos planes de evacuación de recursos humanos y materiales.
• Control de las distintas zonas de afectaciones por penetraciones del mar.
• Control de las pérdidas y afectaciones provocadas por el fenómeno.
Tradicionalmente estos trabajos se realizaban en su totalidad mayormente de forma manual con el empleo de mapas impresos, gráficos y tablas desplegadas en el Puesto de Dirección hasta mediados del año 1998 en que se comienzan a introducir de forma operativa las nuevas técnicas de los SIG con estos fines en el EMNDC.
Para la realización de estas tareas de forma automatizada empleando los SIG, el primer paso necesario fue la introducción de las bases cartográficas digitales básicas del territorio nacional y su entorno. Estas fueron:
• Mapa digital a escala 1:500 000 de Centroamérica y el Caribe.
• Mapa topográfico digital a escala 1:250 000 de todo el país.
• Mapas planimétricos digitales a escala 1:25 000 de pueblos y ciudades propensos a inundaciones.
Estas bases de datos cartográficos digitales están diseñadas en la estructura de datos vectoriales para SIG, en este caso sobre el sistema MapInfo. Las mismas son la base para la creación de distintas bases de datos temáticas, así como para el ploteo automatizado (georreferenciación) de distintos fenómenos como los ciclones.
Desde el año 2003 de conjunto con el MINFAR, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) y el EMNDC, funciona un SIG con las principales presas y embalses del territorio nacional, para el monitoreo de las áreas propensas a inundaciones por desbordamiento o rotura de las cortinas, con actualización automatizada de los datos por el INRH.
En los estudios de riesgos que actualmente se realizan, previo a la ejecución de proyectos constructivos, se pueden emplear los SIG para analizar temáticas como: “peligros geológicos; características de las pendientes; series climáticas de hasta 200 años; penetraciones del mar; calidad de las masas de agua cercanas o que pudieran ser afectadas por el proyecto, de las superficiales y subterráneas; peligros acarreados por la aparición de fuerzas de supresión provocadas por las aguas subterráneas; los caudales máximos para las diferentes probabilidades; escorrentías; grado de conservación de la vegetación y los daños que puede sufrir durante el embate de los eventos meteorológicos extremos; descripción de las instalaciones desde el punto de vista constructivo; vulnerabilidad ingeniero-geológica, estructural, no estructural y funcional; la valoración de los riesgos a que se someten las instalaciones” (4).
Hoy en día se ha extendido el empleo de los SIG a los Puestos de Mando Provinciales de la Defensa Civil, así como a los Centros Territoriales de Gestión de Riesgos dotados con tecnologías de punta para el cumplimiento de su misión. Además se monitorean otros fenómenos adversos como incendios forestales desde y epidemias, que conciben el empleo de imágenes satelitarias y salidas Web.
Los sistemas de gestión son interdisciplinares y por lo tanto son difíciles de diseñar, construir y mantener. Los componentes técnicos requieren conocimiento avanzado y habilidades en ingeniería e informática. Los componentes sociales requieren un entendimiento del diseño organizacional de la política pública, de sociología y comunicaciones. Los mismos requieren un enfoque de equipo para operaciones efectivas, puesto que una persona no puede tener todo el conocimiento y las habilidades requeridas para manejar tareas complejas, un grupo de especialistas experimentados y capaces, cada uno con un conocimiento profundo y con habilidades especificas y con suficiente entendimiento de los campos complementarios, es más efectivo para orientar y mantener un sistema de gestión. Puesto que estos sistemas son interdependientes y funcionan con la base en entendimiento mutuo, la comunicación efectiva es requisito para que cada miembro participe en la adecuada toma de decisiones.
Desarrollar sistemas integrados de informaciones es uno de los aspectos más complejos pero que a criterio del autor es fundamental para mejorar la efectividad en la concepción y puesta en marcha de un sistema integrado de información que sea descentralizado, interinstitucional y coherente. La información es la base de la planificación y de la adecuada respuesta en casos de situaciones de crisis y facilita la sinergia que debe procurarse entre las entidades y los individuos.
Esta ultima recomendación es de especial importancia, dado que la capacidad técnica para ordenar, almacenar, recuperar y diseminar información entre múltiples usuarios en forma simultanea, la posibilidad de representar el conocimiento visualmente y la posibilidad de monitorear las diferentes instituciones en diferentes niveles de ejecución esta creado un potencial de nuevos enfoques para enfrentar los problemas del riesgo. Sin lugar a duda, el encadenamiento de información tecnológica a la capacidad organizacional para enmarcar y revisar políticas que afecten la comunidad como un todo, puede facilitar la creación de un “ambiente rico en información” que le dé soporte a la acción voluntaria e informada, al aprendizaje colectivo y a la autoorganización interinstitucional para reducir el riesgo. Este encadenamiento fortalece la gestión de riesgos, en la cual la habilidad e intercambio oportuno de información precisa entre múltiples participantes le daría lugar a un enfoque más amplio, creativo y responsable para resolver problemas compartidos.
Por otra parte, teniendo en cuenta los nuevos paradigmas que se plantean en relación con la manera de llevar a cabo la estimación de la vulnerabilidad y el riesgo, para mejorar la efectividad y eficacia de la gestión es necesario tener en cuenta que:
a) El conocimiento de la s amenazas naturales, su monitoreo y análisis es condición necesaria pero no es suficiente para disminuir el impacto de los fenómenos peligrosos.
b) Las condiciones de vulnerabilidad de la población se disminuye con el mejoramiento de sus condiciones de vida. Es decir, como condición esencial para disminuir la ocurrencia de desastres, debe ser superado el estado de subdesarrollo de los países, y en especial, las condiciones de pobreza.
c) La reducción de riesgos, al entenderse como parte del desarrollo de los países no puede darse bajo condiciones de deterioro del entorno que o bien acentúan o bien crean nuevos riegos. Por lo tanto, no existe más alternativa que buscar el equilibrio entre el modelo de desarrollo que se adopte y la conservación del medio ambiente.
d) Especial énfasis debe hacerse sobre el riesgo en las zonas urbanas, en especial en aquellos países donde las ciudades siguen creciendo a ritmo acelerado y la planificación y los controles de ese crecimientos son superados por la realidad, acentuándose y aumentando el riesgos de un cada vez mayor número de personas.
e) La comunidad enfrentada a una amenaza natural cualquiera debe ser consistente de esa amenaza y debe tener el conocimiento suficiente para convivir con ella.
f) El modelo de descentralización sobre análisis y toma de decisiones es condición necesaria para la real participación de la comunidad y de las autoridades locales. La responsabilidad de disminuir el impacto de los fenómenos naturales y tecnológicos es multisectorial e interinstitucional. La tarea debe comprometer a los gobiernos, a la comunidad, al sector privado, al sector político, a los organismos no gubernamentales y a la comunidad internacional. La autonomía de las comunidades y de sus propias autoridades debe ser una estrategia explícita para lograr resultados efectivos de intervención.
g) La comunidad internacional y las agencias y organismos bilaterales y multilaterales deben apoyar las iniciativas nacionales y facilitar el intercambio de información así como promover la cooperación técnica horizontal entre los países que deben desarrollar estrategias similares en el análisis de sus amenazas y riesgos, la intervención de las vulnerabilidades y en la gestión del riesgo en general.
Normalmente se distingue entre indicadores simples e indicadores complejos, sintéticos o índices. Los primeros hacen referencia a estadísticas no muy elaboradas, obtenidas directamente de la realidad, normalmente presentadas en forma relativa a la superficie o la población. La información que se infiere de estos indicadores es muy limitada. Los indicadores sintéticos o índices son medidas adimensionales resultado de combinar varios indicadores simples, mediante un sistema de ponderación que jerarquiza los componentes.
La información que se obtiene de estos indicadores es mayor, si bien la interpretación de la misma es en muchos casos más dificultosa y con cierta restricciones.
Este ultimo concepto es el resultado del compromiso entre el conocimiento científico disponible y la necesidad de información ambiental en la toma de decisiones
.La necesidad de índices de sostenibilidad ,surge de la incapacidad de los indicadores convencionales de representar los problemas o procesos en sus múltiples dimensiones
Estos índices deben contener los siguientes criterios operativos
1. Estar obtenidos a partir de un procedimiento de calculo objetivo y científico
2. Estar relacionados con objetivos claros y específicos
3. Tener una interpretación clara y entendible para los no científicos
4. Han de estar basados en unos parámetros cuyos valores sean estables en un periodo de tiempo suficientemente bajo
5. Han de estar construidos en una escala espacial y temporal relevante para los fenómenos naturales y socioeconómicos
6. Han de especificar valores umbrales o limites que permitan la evaluación de la desviación entre el actual estado y la evolución determinada por la norma u objetivo deseado
Como una componente importante de la sostenibilidad, están los elementos mas representativos de los sistemas de gestión de riesgos.
LA EVALUACIÓN HOLISTICA:
La evaluación holística del riesgo se realiza a partir de componentes o variables de entrada, de los cuales se van obteniendo indicadores, descriptores hasta llegar a los índices, de los que pueden tener representación especial la mayoría de los componentes y todos los índices.
La aplicación de las IDE para su aplicación en los SGR, están asociadas al diseño de indicadores específicos de Riesgos, lo que de forma general se puede expresar como:
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EVALUACIÓN DE LOS ÍNDICES DE RIESGOS FÍSICO:
Se realiza una evaluación sistematizada de los oficina de catastro y de tipología de edificaciones, se hicieron valoraciones de daño a partir de la confección de matrices de daño por consejo de expertos. Se dedujeron posibles costes de reparación a partir de los componentes de un sistema de información de daños. Para la determinación del Índice de riesgo Físico se definan los siguientes descriptores:
EVALUACIÓN DE LOS INDICES DE RIESGOS DEL CONTEXTO
Para la determinación del Índice de Riesgo del Contexto se definió el resultado del producto escalado del Peligro y la vulnerabilidad. Se consideraron como descriptores , el Peligro y la vulnerabilidad del contexto.
A continuación se refiere los siguientes indicadores y componentes de los peligros, todos con representación espacial.

La vulnerabilidad del contexto es la suma de valores que expresan aspectos de exposición poblacional, económica y estratégica, ausencia de desarrollo, debilidades para absorber el impacto y falta de capacidad en la respuesta. Todos sus componentes y los indicadores tienen representación espacial.
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CONCLUSIONES
En conclusión, los resultados de índices relativos aquí propuestos permiten caracterizar la amenaza, la vulnerabilidad y los riesgos en diferentes áreas de una ciudad, región o país. Está técnica permite actualizar fácilmente el valor de las variables, lo que favorece la realización de análisis de sensibilidad y calibración y de la misma manera puede llevarse a cabo el seguimiento del escenario de riesgo y de la efectividad y eficacia de las medidas de prevención y mitigación.
Una vez representado espacialmente los resultados para cada una de las localidades, es sencillo identificar los aspectos más relevante del riesgo ,siendo esto una de las mejores potencialidades que presentan la infraestructura de datos espaciales en el manejo de desastres.
La principal ventaja de la técnica descrita, es la posibilidad de desagregar los índices en descriptores, y esto a su vez en indicadores para identificar de esta manera, la razón por la cual una localidad presenta mayor riesgo que otra, priorizando las acciones de prevención y planificación, parámetros que en su gran mayoría tiene una representación espacial y presentan la posibilidad de compartir este tipo de información geográfica, ofreciendo la posibilidad de un servicio , con amplia conectividad ,mejorando la calidad de la información geoespacial.